- Presencia militar se multiplica en las zonas de riesgo y el Gobierno se prepara con albergues y alimentos
- Se prevé hasta cinco mil afectados si la onda impacta con fuerza
Wilder Pérez [email protected]
Anoche se esperaba el ingreso de la onda tropical número 49 de la temporada al territorio nicaragüense, y aunque se consideraba débil, el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) no quiso correr riesgos, y se preparó para un fenómeno fuerte.
Tropas del regimiento de Comandancia, de la Brigada de Infantería, y de la Escuela Andrés Castro del Ejército de Nicaragua, se acantonaron ayer en la Alcaldía de Nandaime y en las cercanías de la comunidad de Tepalón, para evacuar a los habitantes de comunidades rurales aledañas al río Malacatoya, que se niegan a abandonar sus casas, informó el coronel Mario Pérez Cassar, jefe de Defensa Civil.
En el Occidente del país están listos más de cien efectivos, junto a miembros de la Cruz Roja, Bomberos y Policía Nacional.
Gerónimo Giusto, secretario ejecutivo del Sinapred, informó que el Sistema, con todas sus instituciones, se está preparando para atender a cinco mil personas que corren peligro de quedar damnificadas por las afectaciones de las lluvias, aunque dijo no creer que eso se convierta en una realidad.
Los ministerios de la Familia, Salud, y de Transporte e Infraestructura reportaron las necesidades de los centros de albergue, así como de las zonas afectadas y las que están bajo amenaza, para garantizar la alimentación a los afectados en los próximos días.
“Los pronósticos del Ineter (Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales) se están cumpliendo, se espera que la onda sea débil, pero no podemos dormirnos en nuestros laureles”, comentó Giusto.
El peligro, más que en los aguaceros, está en las pendientes saturadas de agua, 101 de las cuales están bajo mayor amenaza de lluvia, según Pérez Cassar.
Defensa Civil tiene como los puntos más críticos, en el orden, al cerro Musún, El Casita, todos los cerros de Yalí, El Volcán en Dipilto, y en menor medida Ometepe.
EL RECUENTO
Según el último reporte oficial de daños, las lluvias provocadas por el huracán Stan y las ondas tropicales 47 y 48, hay dos mil 369 personas afectadas y 798 evacuadas en 13 centros de albergue, más tres fallecidas.
Los daños materiales suman 349 casa anegadas, 13 destruidas y 50 semidestruidas.
Aunque Nicaragua ha sido el país centroamericano menos impactado por las lluvias de las últimas semanas, en albergues como el de la escuela Las Piedrecitas, en Managua, hay problemas por el acecho de delincuentes y la preparación de alimentos para muchas personas.
LOS PRONÓSTICOS
La meteoróloga de turno del Ineter, Ericka Navarrete, confirmó que anoche se esperaba una onda tropical 49 débil, pero recordó que la humedad atraída por los vientos desde el Océano Pacífico podrían causar lluvias en esa zona de Nicaragua.
Asimismo, Navarrete advirtió que la saturación de los suelos podría provocar deslizamientos de tierra, fenómeno que las autoridades temen cause un desastre en cualquier momento.
ZONA DE DESASTRE
Varios ministros recomendaron que el municipio de San Sebastián de Yalí sea declarado zona de desastre, por los daños causados por las lluvias de la semana pasada.
El secretario ejecutivo del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), dijo que seguirá las recomendaciones y que la declaratoria de zona de desastre en Yalí sería anunciada el día de hoy.
Las lluvias producidas por el huracán Stan y las ondas tropicales 47 y 48 provocaron un centenar de deslaves en el municipio, dejando como resultado la muerte de una anciana de 99 años.
Seis casas quedaron destruidas y otras 20 con daños parciales. Un total de 200 personas fueron evacuadas, pero los caminos están destruidos.