Roberto Pérez Solí[email protected]
Los hospitales y centros de salud se salvarán de los cortes de energía eléctrica, por lo menos en lo que resta de la semana, dijeron autoridades del Ministerio de Salud (Minsa) luego de reunirse con representantes de la distribuidora Unión Fenosa.
“Nos dijeron que los hospitales son prioridad número uno, por tal razón no aparecen en la lista de cortes”, informó el doctor Ramiro López, director de Docencia del Minsa, quien se reunió con los gerentes Comercial y de Gestión, Federico Chamorro y Mauro Molina.
Según López, los funcionarios de la empresa española indicaron que el servicio de energía eléctrica faltará en las unidades de salud sólo que sufran algunas averías serias o “situaciones extremas”.
En caso de que vayan a ser afectados, el Minsa pidió que los cortes sean por la tarde, para no afectar el servicio de consulta externa ni las cirugías programadas.
ALGUNOS A SALVO
Desde que iniciaron los racionamientos de energía, el pasado viernes, no todos los hospitales han sido afectados. El director del Vélez Paiz, doctor Julio César Flores, dijo que todavía no han hecho uso de la planta de emergencia.
“En este hospital vemos casos complicados, pero todavía no hemos sufrido cortes. Tenemos una planta de emergencia para soportar ocho horas sin luz, con ella garantizaremos la ruta crítica: emergencia, sala de operaciones, neonatología y cuidados intensivos”, indicó el doctor Ramiro López, director del Hospital Bertha Calderón, donde a diario se realizan entre 25 a 30 intervenciones quirúrgicas.
LA MASCOTA ENTRE AFECTADOS
El Hospital Infantil La Mascota sí se ha visto afectado. Su director, doctor Roberto Jirón, sí ha tenido que poner a funcionar la planta de emergencia entre dos y tres horas desde la semana pasada.
“Afortunadamente nuestra planta tiene capacidad para que sigan funcionando ventiladores, nebulizadores, sala de operaciones, aunque sufrimos por el hecho de que algunas salas no pueden tener aire acondicionado, pero estamos atendiendo”, aseguró Jirón.
Cálculos del Minsa indican que si el racionamiento llega a afectar a las unidades de salud por los próximos tres meses, las plantas eléctricas gastarían más de tres millones de córdobas en combustible.