La vivienda quedó reducida a cenizas.

Feroz incendio arrasa vivienda

Familia afectada quedó únicamente con la ropa que andaban puesta Elízabeth Romerosucesos@laprensa,.com.ni Una casa fue arrasada por las llamas en el momento en que sus moradores permanecían fuera de la misma. Únicamente las paredes de concreto quedaron en pie. El incendio ocurrió después de la 1:00 p.m. de ayer. La vivienda estaba ubicada de donde […]

  • Familia afectada quedó únicamente con la ropa que andaban puesta

Elízabeth Romerosucesos@laprensa,.com.ni

Una casa fue arrasada por las llamas en el momento en que sus moradores permanecían fuera de la misma. Únicamente las paredes de concreto quedaron en pie.

El incendio ocurrió después de la 1:00 p.m. de ayer.

La vivienda estaba ubicada de donde antes fue la Empresa Nacional de Buses (Enabus), una cuadra hacia el norte.

La propietaria del inmueble María Ernestina Trujillo Rivas, de 41 años, manifestó que en el sitio habitan seis personas quienes quedaron únicamente con la ropa que llevaban puesta.

La mujer comentó que entre sus pertenencias de valor poseía una refrigeradora, un televisor, que al igual que los demás enseres como ropa, camas y artefactos de cocina fueron consumidos por el fuego.

“Se quemó todo, no quedó ni ropa para cambiarnos”, lamentó Trujillo mientras hacía un resumen de los daños provocados por el fuego.

Dentro de su angustia por haber perdido todo lo material que poseía, la mujer no salía del asombro por la decisión de haber llevado consigo a su niño de cinco años mientras salía a realizar sus gestiones, pues de haberlo dejado en la casa bien pudo haber tenido ribetes trágicos.

La mujer comentó que comúnmente cada vez que sale de la casa a realizar algún trámite, dejaba encerrado bajo candado a su pequeño José Francisco, pues éste prefería quedarse solo viendo programas televisivos; pero esta vez ante la falta de energía eléctrica en el barrio prefirió llevárselo para evitar que el niño padeciera por el calor.

“¿Y si lo he dejado enllavado?”, se preguntaba, al momento que explicaba que al niño no le gusta salir con ella.

La mujer hizo un recuento de las pérdida, entre éstas el televisor, esto era escuchado por el infante, quien no pudo aceptar que el fuego haya arrasado con su único medio de diversión.

LAMENTA PÉRDIDA

“¿Se quemó la televisión?”, preguntó asombrado el niño a su madre.

Ante la respuesta afirmativa, el niño empezó a llorar de forma desesperada, por lo que sus parientes debieron consolarlo y prometerle que repondrían el aparato.

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