- Ordenan la evacuación obligatoria de Nueva Orleáns ante llegada hoy del huracán
- Se espera que inunde la ciudad y provoque “daños catastróficos”, según Centro Nacional de Huracanes
AgenciasNueva Orleáns (EE.UU.)
Decenas de miles de ciudadanos de Nueva Orleáns (Luisiana) huían masivamente ayer con grandes atascos en las autopistas ante el temor de que el huracán “Katrina” impacte de lleno hoy en la ciudad.
Las autoridades de Nueva Orleáns ordenaron ayer domingo la evacuación obligatoria de la ciudad. Sólo el personal de los servicios de emergencia fue autorizado a quedarse en la ciudad. Quienes no puedan irse antes de la llegada de “Katrina” deberán dirigirse al enorme estadio Superdome, con capacidad para 70,000 personas.
Con un 70 por ciento de la ciudad por debajo del nivel del mar, el huracán “Katrina”, con vientos de 264 kilómetros por hora, podría inundar y destruir gran parte de Nueva Orleáns.
“Katrina” alcanzó una fuerza de la categoría 5, que es la máxima para un huracán, y tiene una capacidad destructiva suficiente para inundar la ciudad y provocar daños catastróficos, según el subdirector del Centro Nacional de Huracanes (CNH), Ed Rappaport.
No obstante, los meteorólogos preveían que la fuerza del huracán pueda modificarse antes de que toque tierra, previsiblemente hoy lunes.
Las autoridades de Nueva Orleáns hicieron un llamamiento para que no cunda el pánico pero, al mismo tiempo, no dejaron de repetir que la amenaza es muy seria porque se afronta el huracán que muchos temían, dijo en rueda de prensa el alcalde, Ray Nagin.
Habrá daños “potencialmente catastróficos”, según Rappaport, quien puso como ejemplo que es posible que el huracán arranque “millones de árboles”.
El presidente de EE.UU., George W. Bush, se ha dirigido a la población de las zonas que pueden ser objetivo directo de “Katrina” para pedir que se acaten las recomendaciones y órdenes de sus respectivas autoridades.
“Haremos todo lo que esté en nuestro poder para ayudar a la gente de las comunidades afectadas por este huracán”, añadió el Presidente en declaraciones efectuadas desde su rancho de Crawford (Texas).
Bush anunció que había decretado el estado de emergencia en Mississippi, tal y como hizo el sábado en Luisiana para facilitar el envío de recursos a los afectados y subrayó que no se puede recalcar “suficientemente el peligro que acarrea este huracán”.
El Presidente llamó por teléfono a la gobernadora de Nueva Orleáns, Katleen Blanco, para poner a su disposición los medios que necesite y agradecerle los esfuerzos que está haciendo.
Blanco y las demás autoridades estatales y locales han pedido mucha precaución a los conductores que se aglomeran en las principales vías de salida de la ciudad.
Sin embargo, son muchos también los que carecen de medios de transporte para irse, sobre todo turistas, para los que se han instalado un total de diez refugios.
A ellos se dirigió el Alcalde para pedirles que acudan a esos lugares con comida, mantas y otros productos de primera necesidad para varios días.
El principal refugio es el estadio cubierto de futbol de la ciudad con capacidad para cerca de 70,000 espectadores.
La llegada de “Katrina”, añadió Nagin, podría provocar cortes de electricidad y de agua.
La huida masiva de los ciudadanos ha paralizado prácticamente el tráfico en las grandes vías de salida, cuyos carriles se mantenían en una única dirección para facilitar la salida.
Las imágenes de las televisiones mostraban cómo los comerciantes y dueños de todo tipo de establecimientos del típico barrio francés de Nueva Orleáns protegen sus propiedades con sacos de arena y limpian las alcantarillas.
Los agentes de Policía y de equipos de emergencia cuentan con autorización para entrar en viviendas o utilizar vehículos privados, y se ha recomendado a los turistas que pasen la noche, por lo menos, en el tercer piso de sus hoteles.
Además de Nueva Orleáns, la alerta abarca todas las zonas costeras de Luisiana y otras zonas de los estados de Mississippi, Florida y Alabama.
“Este huracán tiene el potencial para causar daños extremos y cobrar muchas vidas si no se toman rápidamente las medidas necesarias”, alertó Max Mayfield, director del Centro Nacional de Huracanes.
“Katrina”, el cuarto huracán de la temporada en el Atlántico, causó nueve muertos y cuantiosos daños a su paso por el sur de Florida, donde tocó tierra el jueves.
DAÑINO
Si se cumplen las predicciones, “Katrina” será uno de los ciclones más dañinos de la historia. Con nivel cinco, el peor de un huracán, sus rachas de viento se acercan a los 300 kilómetros por hora, capaces de arrasar todo lo que encuentren a su paso.