- Ley 510 garantiza mayor seguridad para la población nicaragüense
- La Policía realizará operativos para recuperar armas ilegales en poder de civiles, con sanciones para detenidos
Elízabeth Romero y Eduardo Cruz Sá[email protected]
Se venció el período de gracia estipulado por la Ley 510, de Armas y Explosivos, para la entrega voluntaria de armas restringidas y legalización de las que están indocumentadas; y el Ministro de Gobernación, Julio Vega Pasquier, sostuvo que no habrá prórroga.
A partir de hoy 26 de agosto la Policía Nacional aplicará la ley, la cual es muy severa, dijo por su parte la subdirectora de esa institución, comisionada general Ana Julia Guido.
Vega y Guido anunciaron que a partir de hoy las fuerzas públicas implementarán operativos para la recuperación de armas ilegales en poder de civiles.
El Ministro de Gobernación recordó que la ley dio la oportunidad a los portadores de arma para que en seis meses pudiesen realizar la legalización de las mismas en el caso de las civiles y entregar las restringidas que son aquéllas que disparan en ráfaga.
“El ciudadano que no las entrega va a incurrir además de multa en algunos delitos por tenencia ilegal de armas”, insistió Vega.
La Subdirectora de la Policía indicó por su parte, que las armas restringidas únicamente pueden estar en manos de la Policía, Ejército y Sistema Penitenciario.
La funcionaria policial explicó que las armas en mal estado serán destruidas en septiembre. Y analizan si el resto en buen estado pasará a los inventarios de la Policía o como bienes del Estado.
ENTREGAS EN EL ÚLTIMO DÍA
El día de ayer decenas de personas se presentaron a los diferentes distritos de la Policía Nacional para entregar armas prohibidas, en el marco del fin del período de gracia que otorgó la institución a la ciudadanía.
El civil Carlos Rodolfo Icaza se presentó al Distrito Cinco para entregar un fusil AK que tenía en su poder. “Soy hombre de paz y ésta es un arma de guerra fea, tosca y la vengo a devolver”, expresó Icaza, quien agregó que la obtuvo para utilizarla en defensa propia.
Otra persona que entregó un fusil AK en el Distrito Seis fue Mario Mejía. “Estuve en el Servicio Militar y allí la obtuve, pero no la quería entregar porque es una reliquia que tenía desde hace mucho tiempo”, explicó.
El comisionado Javier Obando, jefe del Distrito Cinco de la Policía Nacional, explicó que con el fin de los seis meses de tiempo de gracia que se dio a los portadores de armas prohibidas e ilegales, éstos no pueden alegar ignorancia de la ley, puesto que se ha hecho suficiente publicidad a través de todos los medios de comunicación.
El comisionado también informó que todo ciudadano encontrado con armas prohibidas será conducido a la unidad policial, donde se realizará el debido proceso para que se lleve a juicio al infractor y sea sancionado de acuerdo con lo que establece la Ley 510, pena que oscila entre los 8 y 10 años de prisión.
El teniente Róger Sánchez Vega, jefe del Departamento de Armas, Explosivos y Municiones del Distrito Seis, reportó una buena aceptación de la población al llamado de la Policía.