Bayardo Quinto Núñez
El señor Oliver Garza tiene tres puntos de agenda a resolver en Nicaragua: lograr que sea aprobado el DR-Cafta, eliminar los misiles Sam-7 y contribuir a una “alianza democrática” que dé seguridad al triunfo de las próximas elecciones del año 2006 presidenciales y diputaciones contra el FSLN. Para cumplir con esa agenda tiene que dialogar con las autoridades competentes de cada caso.
Es evidente que las pretensiones de todo esto son neutralizar el triunfo del FSLN en las elecciones del 2006. Lo que el señor Garza está haciendo se llama injerencismo extranjero. Todos esos asuntos agendarios del señor Garza son problemas internos de Nicaragua. ¿Le gustaría al Gobierno de EE.UU. que se inmiscuyan en sus asuntos internos? ¿Le gustaría a don Oliver Garza que una persona ajena a su familia le dé órdenes sobre lo que tiene que hacer en su propia casa?
Nicaragua ahora tiene un pueblo diferente, partidos políticos y políticos con nueva mentalidad al que se conoció en la época revolucionaria de los años 1980. Y en el hipotético caso que gane las elecciones del año 2006, el FSLN, presidenciales y mayoría de diputaciones, sería porque el pueblo nicaragüense así lo desea.
En Nicaragua existen suficientes personas capaces de resolver los conflictos de ahora y los que vengan. Es interesante saber que a pesar del tremendo desprestigio a nivel nacional e internacional que muchas personas, partidos y políticos han hecho contra el partido del FSLN, ahora es cuando se han quintuplicado sus fuerzas. Ése es el pueblo agitando la bandera de la esperanza y el futuro.
Como nicaragüense ruego al señor Garza no se transforme en detractor de nuestra política, nuestro desarrollo nacional y futuro. A ninguna persona le es grato le destruyan a su familia, casa, etc. Mejor dígale a su gobierno que sea más humano y detengan la guerra en Irak o cualquier otra intervención que tengan pensada.