- Norman Cardoze buscó en el deporte una manera de sobrevivir, luego de casarse precozmente cuando estudiada en quinto año de secundaria. Y no sólo encontró respuesta a su plegaria, sino que fue más allá y se convirtió en uno de los mejores bateadores de nuestro beisbol
Gerald Herná[email protected]
Cuando el manager cubano Jorge Fuentes —ganador de múltiples medallas de oro como director de elenco antillano— se presentó ante los peloteros de la Preselección Nacional de Beisbol de Nicaragua se dirigió con atención especial a Norman Cardoze y le dijo algo así como “aquí está este pequeño que hace mucho ruido con el bate”.
Desde que comenzó en el beisbol de Primera División, a inicios de la década anterior, Cardoze fue creciendo como figura gracias a su bateo. Ya sea con aluminio, bambú o madera, frente a zurdos o derechos, ante nacionales o extranjeros, el pequeño bombardero de Masaya se ha hecho sentir por donde ha pasado, prueba de lo anterior es que es el mejor bateador nica en la historia de los Mundiales, con un lujoso promedio de 392 puntos.
¿Qué piensa Cardoze del actual equipo de Nicaragua que va al Mundial de Holanda, de sus numeritos en los Mundiales y cómo se convirtió en una superestrella? Aquí están las respuestas:
Antes de convertirte en un jugador estrellas, ¿qué planeabas con tu vida?
Lo que pasa es que yo me casé cuando estaba en quinto año de secundaria y no tenía las condiciones económicas para estudiar o hacer otra cosa, y lo único que me quedaba era jugar beisbol para subsistir. En esa época traté de entrenar fuerte y yo me decía todos los días que tenía que ser alguien en el beisbol y Dios me dio esa dicha.
Ahora, ya establecido como uno de los mejores peloteros de nuestro país, ¿que significado tiene para vos jugar con la Selección Nacional de Beisbol de Nicaragua?
Significa orgullo, responsabilidad y placer. Son tres cosas fundamentales en mí y me han ayudado a estar por muchos años en el equipo.
¿Las limitaciones de antes son iguales a las de hoy o ha cambiado algo?
Las dificultades siempre se han dado en la Selección, como cuando viajamos a la Serie de las Américas (México) en el 2002 y los Juegos Panamericanos (República Dominicana) del 2003. Fueron unos años bien críticos en la Selección, en los cuales prácticamente salario, viáticos, no fueron con aquella responsabilidad de años anteriores, que fueron pocos, pero se daban. En los últimos años la Selección ha decrecido bastante y creo que por eso muchos peloteros han tomado la decisión de no presentarse. Muchas veces la gente cree que andamos dándonos la gran vida, pero no es así.
¿Por qué crees que ahora hay estas limitaciones?
Las limitaciones siempre han existido, yo pienso que las empresas que han apoyado al deporte ahora lo hace menos por todos los problemas que hemos pasado, desde los jugadores hasta los dirigentes.
¿Conocer otros países, otras culturas y vestir el uniforme de Nicaragua no es suficiente para los jugadores?
Eso es un derecho que tenemos como jugadores, luego que te pasás partiendo el alma durante seis meses para lograr ganarte un llamado a la Selección. Yo pienso que esas culturas y lugares, los ves fuera de juego, pero nosotros vamos a jugar, después que termina un partido, uno tiene la oportunidad de disfrutar algunas cosas, aunque no es lo mismo.
¿Cuál es el viaje que más has disfrutado?
Yo he estado desde 1992 en la Selección y hasta esta fecha, estoy seguro que varios van a compartir conmigo esta opinión, que el mejor viaje ha sido el de los Juegos Olímpicos a Atlanta en 1996. Eso fue extraordinario y muy difícil de volverlo a vivir.
¿Qué fue lo especial?
Aparte que te relacionaste con muchos atletas del mundo, fue increíble el orden, la comida, los estadios, la manera en que te levantabas en esa villa y contemplabas a miles de atletas entrenando desde muy temprano, son cosas que me llamaron la atención y que nunca lo había visto. Me parecía un sueño estar allí.
¿Cómo ves este equipo de Nicaragua para este Mundial?
Eso va a depender de los juegos de fogueo que tengamos en Holanda. Allí vamos a tener un mejor parámetro para pronosticar. Yo creo que por el pitcheo no vamos a tener ningún problema, sino a la ofensiva que ojalá funcione. Pero el equipo no se ve mal, se ve competitivo y no es lento.
¿Qué te parece la incorporación del manager cubano Jorge Fuentes?
Con cuatro días de estar trabajando con él, me llama mucho la atención la confianza que él tiene hacia nosotros. En realidad, es una persona extraordinaria que tiene muchos conocimientos, además que ha tenido mucha experiencia a nivel internacional y nos ha estado inyectando mucho optimismo, ese es su lema, aunque sea a pellizcos para obtener los triunfos. Ha sido importante las cosas que nos ha llegado a decir y van a ser de mucho valor para nosotros.
Se ha notado un acercamientos especial de Fuentes hacia vos y Henry Roa…
Fuentes en su momento nos ha dicho muchas cosas tanto a Henry, a mí y al mismo Aníbal Vega, entre ellas que tratemos de ayudarle, a parte de que somos las tres personas que nos ha conocido a nivel internacional, al resto de compañeros no los conoce. Nos pregunta de los jugadores, del pitcheo y como somos los más veteranos nos pide que le ayudemos a trabajar más ordenado. Ustedes han observado que las prácticas desde que llegó él han sido más alegres.
¿Qué significa para vos ser el mejor bateador nica en la historia de los Mundiales?
Yo he estado en dos mundiales y pienso que estos torneos han sido lo mejor para mí a nivel internacional, he tenido buenos resultados y me enorgullece a mí y pienso que también a mi familia.
Por otro lado, de cierta forma has tenido algunos inconvenientes en Mundiales, como en 1994 cuando no te llamaron o en el 2001 cuando te separaron del equipo antes del torneo…
En el 94, no fui llamado no sé por qué… En el Mundial de China todo mundo sabe que fui separado de la Selección por problemas disciplinarios y yo creo que eso me ayudó a reflexionar mucho en mi vida.
¿Has cambiado de verdad?
He madurado bastante. Pienso que de los errores se aprende. Soy una persona que cometí tantos errores, pero llegó un día en el que decidí enderezar mi vida y gracias a Dios trato de no dar problemas ahora.
Lo único que no ha cambiado es tu sentido del humor…
Siempre he sido así, trato de estar jugando, de permanecer alegre. Me gusta ser bromista y a mis compañeros de alguna manera siempre están molestando, bromeando, chismeando para que yo reaccione. Creo que ellos caminan contentos conmigo.
“El beisbol me ha dado muchos amigos”
Fama, un poco de fortuna que le permiten gozar de una estabilidad económica y la admiración de muchos es parte donde se puede notar que el beisbol le ha dejado al pelotero símbolo de Masaya, Norman Cardoze, quien no obstante, más allá de lo material, apunta a los amigos cuando se le pregunta qué es lo mejor que le ha dado el deporte rey de los nicaragüenses.
¿A quién sacaste tu picardía?
Eso es algo que traigo conmigo desde que nací, porque si vas a ver a mi papá, tenés que ponerle una pistola para sacarle palabras.
¿Qué es lo mejor que te ha dado el beisbol?
Haber conocido a tanta gente importante y que me ha apoyado mucho como el comandante William Ramírez (q.e.p.d.). Grandes amistades entre los jugadores como Henry Roa y Nemesio Porras, e infinidad de amigos. Y directivos como Mauricio Solórzano y el alcalde Orlando Noguera que me tienen mucho cariño y yo hacia ellos.
¿A quién o quiénes le debes parte de lo que sos?
Le agradezco a Alberto “Guaracha” Castellón, que en paz descanse. Él fue un hombre importante en mi vida, fue alguien que me enseñó la mecánica del bateo, que es mi fuerte en este juego.
¿Cuáles son los mayores méritos que has obtenido en tu carrera?
He sido tres años el mejor atleta en beisbol en Nicaragua y a nivel internacional mis mayores satisfacciones han sido ser el mejor segunda base en el Preolímpico de Canadá y la Copa Internacional de Cuba, además del Premundial de Nicaragua en 1998.
¿Cuál es tu mayor orgullo como pelotero?
Mi mayor orgullo es sentir que rendí y que mi familia está orgullosa de ello.
¿Crees que tu hijo Norman, de 14 años, va a seguir tus pasos como pelotero o preferís que siga estudiando?
Eso depende de él. Yo como padre lo voy aconsejar y apoyar en lo que le guste hacer. Él es el segundo mejor alumno del tercer año de su colegio. Como padre, me gustaría que se convirtiera en un profesional y él ya ha estado pensando estudiar arquitectura.
¿Qué sueño no has podido cumplir?
Que mi papá me mire jugar fuera del país como lo ha hecho en Masaya. Cuando conectó jonrones, pienso mucho en él y en mi familia.
Se dice que sos un gran aficionado a los gallos…
No soy buen gallero, pero me gusta andar en las galleras divirtiéndome.
¿Has ganado o perdido en ese hobby?
Ninguna de las dos cosas, lo que me ha dado son muchas amistades y la satisfacción de distraerme un rato.
¿Además de los gallos, tenés otro hobby?
Nada más.