Cultura

Magdalena Úbeda de Rodríguez Del 14 al 16 de agosto se llevó a cabo en la ciudad de León la Tercera Convención de Turismo con el Lema: Por nuestro Patrimonio Cultural. El Instituto Nicaragüense de Cultura envió a tres representantes: arquitecta Rosana Castrillo, Directora de Patrimonio; licenciado Bayardo Rodríguez, de Normas y Procedimientos legales de […]

Magdalena Úbeda de Rodríguez

Del 14 al 16 de agosto se llevó a cabo en la ciudad de León la Tercera Convención de Turismo con el Lema: Por nuestro Patrimonio Cultural.

El Instituto Nicaragüense de Cultura envió a tres representantes: arquitecta Rosana Castrillo, Directora de Patrimonio; licenciado Bayardo Rodríguez, de Normas y Procedimientos legales de Patrimonio, y arquitecta Hazel Palacios, por Conservación Urbana y Edilicia.

Durante el encuentro estos servidores de cultura no fueron tomados en cuenta absolutamente y además no tuvieron oportunidad de explicar ni refutar los cuestionamientos que algunos expositores hicieron al quehacer cultural.

Puntualmente, un expositor o conferenciante se refirió a la supuesta inoperancia del Instituto Nicaragüense de Cultura, aduciendo que hace dos años existía un fondo donado por la UNESCO para elaborar un anteproyecto de reforma a la Ley de Patrimonio, sin que hasta la fecha la institución se haya interesado en aprovechar el financiamiento para algo tan importante como es llenar los vacíos de esa ley fundamental para la promoción y protección de nuestro acervo cultural patrimonial.

Es grave que se asegure algo tan delicado sin el conocimiento real y actual de un hecho que de ser veraz dañaría la imagen de una institución gubernamental y pondría en entredicho la eficiencia de sus directivos.

El anteproyecto de reforma a la Ley de Patrimonio está siendo elaborado por la doctora Auxiliadora Meza quien jefea un bufete muy bien equipado jurídicamente y cuya experiencia se remonta a muchos años atrás.

Este mismo consorcio fue al que se le confió en los años noventa la creación del Código de Familia. Fue un trabajo extraordinario el que infortunadamente está extraviado u olvidado en la Secretaría de la Asamblea Nacional.

No es tan fácil, señor crítico asignar un trabajo desde una institución del Estado nicaragüense. La Ley de Contrataciones del Estado es oportuna y necesaria para obligar a los servidores públicos a ser honestos y a no dilapidar los bienes nacionales, pero es asimismo un grillete para los entusiasmos y las impaciencias de los servidores que nos sabemos honestos y que quisiéramos ver realizados con prontitud los proyectos que nos obligamos a ejecutar.

Son muchos los requisitos a llenar para la ejecución de cualquier proyecto, sea éste financiado por el Estado o por un país donante. Debe ser licitado como primer paso. Luego asignado a los oferentes autorizados por el Estado mismo. Si no se presentan oferentes, tiene que licitarse hasta por tercera vez.

En este último caso ya se puede presentar a la Contraloría todo el expediente acompañado de una solicitud muy explícita y detallada para su ejecución libre. Contraloría responde en un término de 10 días autorizando o negando el permiso.

En el caso que nos ocupa hemos tenido la fortuna de haber conseguido ese visto bueno de la Contraloría, luego de esos dos años de trabajo forzados de parte de mi antecesor y de parte de la actual administración durante dos meses arduos también, con final feliz, en los siete meses que llevamos al frente del INC.

Corolario: No estamos dormidos ni ociosos en el INC. Aquí todo es actividad, trabajo y dedicación para servir a los nicaragüenses en este amable recodo del camino, nacional: la Cultura.

Directora del Instituto Nicaragüense de Cultura.

Cartas al Director

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