Ludwin Loáisiga Ló[email protected]
La crisis política e institucional de Nicaragua, agudizada en las últimas semanas por las amenazas de desaforar al presidente Enrique Bolaños, ha generado preocupación en las Fuerzas Armadas, según declaró ayer el Jefe del Ejército, general Omar Halleslevens Acevedo.
“La crisis siempre ha sido una preocupación para el Ejército, para todo el país, la crisis en sí. Los ingredientes (posible desafuero) que se le van introduciendo siguen siendo objeto de preocupación para nuestra institución”, dijo Halleslevens.
El conflicto se originó por unas reformas constitucionales aprobadas en el parlamento en enero.
Estas reformas fueron rechazadas por el Ejecutivo porque le recortaron atribuciones relacionadas con la ratificación y destitución de ministros de Estado y miembros del cuerpo diplomático.
Los diputados se encuentran de vacaciones hasta el cinco de septiembre, pero preparan la desaforación del presidente Enrique Bolaños por supuestos delitos electorales.
Además de Bolaños, otros seis importantes funcionarios de Estado podrían ser desaforados, según los dictámenes de una comisión especial del parlamento que encontró méritos para suprimirles la inmunidad, por supuestos delitos electorales que habrían sido cometidos durante las elecciones del año 2001.
Los legisladores liberales manifestaron que en represalia, el mandatario pretende ejecutar una persecución fiscal en contra de ellos.
El presidente Bolaños sostuvo que quienes deban al fisco deberán pagar, y el lunes pasado señaló que actuará acorde a lo que realicen sus opositores.
“Si las acciones son positivas, nosotros podemos reaccionar positivamente; si no hay acciones del todo, ni positiva ni negativa, reaccionaremos negativamente; y si es negativa, entonces lo haremos más negativamente”, indicó Bolaños a los medios informativos.
Para Halleslevens, los problemas políticos alcanzaron una etapa crítica.
“La situación quedó como quien dice con una parada alta, la situación política se tensó un poco”, señaló Halleslevens.
A PLATICAR
El Jefe del Ejército de Nicaragua opinó que la crisis podría encontrar una solución “platicada” durante el actual receso parlamentario.
“Cuando reinicie la actividad en la Asamblea, en Nicaragua muchas cosas pueden pasar y yo creo que las mentes pensantes en este país pueden perfectamente, en estos días, resolver mucho”, indicó Halleslevens.
El Jefe del Ejército afirmó que el cuerpo castrense se mantendrá al margen del diferendo entre el Legislativo y el Ejecutivo, y prefirió no pronunciarse respecto a la actuación que tomarían los militares en caso de que Bolaños fuese desaforado.
“No nos gusta actuar sobre supuestos ni sobre hipótesis”, precisó Halleslevens.
Desde que asumió la jefatura del Ejército, el pasado 21 de febrero, Halleslevens y el cuerpo armado han estado involucrados en medio de una tercia entre el Ejecutivo y el Legislativo, poderes que defienden la vigencia de Constituciones distintas.
El Jefe del Ejército ha expresado en diferentes oportunidades que está subordinado a la autoridad civil, que de acuerdo a lo establecido en la Constitución, es ejercida por el Presidente de la República.
Mientras, el general de Brigada en retiro, Hugo Torres, expresó que sería desastroso que el Ejército tomara parte en el conflicto.
Torres sostuvo que el cuerpo armado es la institución más profesional del Estado y que el país perdería en caso de que alguna de las partes involucre al Ejército en la crisis.
“Ojalá no se presente ese escenario (inmiscuir a las Fuerzas Armadas en la crisis), si fuera el caso perderíamos todos, perdería la democracia, perdería Nicaragua”, sentenció Torres.
El jefe del ejército, general Omar Halleslevens, saluda a Luis Nuñes de Carvalho, de la Unión Europea, durante la inauguración del seminario Fuerzas Armadas, Seguridad y Derechos Humanos.