Alejandro Flores [email protected]
La Policía del Distrito Ocho de Tipitapa y el Juez de Distrito de lo Civil de ese municipio hicieron efectivo un desalojo de cuatro familias la mañana de ayer, en el barrio Juan Castro.
En el desalojo participaron más de 30 efectivos de la Policía del Distrito Ocho, quienes fueron acompañados por el juez Roberto Martín Gómez González, de esa localidad.
MANDATO DEL TAM
LA PRENSA consultó al judicial el que explicó que está cumpliendo con un mandato del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM), que en su resolución expresa que la vivienda debe ser devuelta a su único dueño, Elia Arauz.
“En la sentencia del Tribunal de Apelaciones (llevada a efecto en el 2002), se dejó claro que esta propiedad es la misma que reclama la señora Elia Arauz de Reyes, dueña legítima de la misma, según documentos”, dijo el judicial.
“Esto es un juicio de ejecución de sentencia, en el Juzgado Único de Tipitapa, de ese entonces (1996), concluyó la primera etapa del juicio, y posteriormente el otro proceso finalizó en el 2002”, explicó.
El juicio por las cuatros viviendas llevó un proceso de 10 años. El primero inició en 1995 y finalizó el 2 de julio de 1996. El otro inició ese año y finalizó en el 2002, pero hasta ahora se está haciendo efectivo el desalojo, a pesar que la sentencia de ejecución estaba desde el 28 de mayo del 2002.
El juez señaló que no habían procedido a ejecutar el desalojo por varios inconvenientes, entre los que sobresalen el trabajo arduo del despacho judicial, así como la falta de coordinación con la Policía en hacer efectiva la sentencia del Tribunal de Apelaciones.
NOS PERTENECE
Teresa González, de 22 años, una de las desalojadas, expresó que la casa siempre les ha pertenecido. Aseguró que su padre tiene 32 años de vivir en el sitio.
“Nosotros tenemos documentos legales del terreno y de la casa. El gobierno le indemnizó los terrenos a la familia Vílchez, y después compramos”, aseguró la desalojada.
En cambio, Elia Arauz, de 62 años, señaló que el lugar siempre le ha pertenecido, porque tiene los documentos originales del terreno.
“La justicia Divina me ha dado la razón, yo siempre he reclamado lo que me pertenece, después de tantos años de lucha por fin se hizo justicia”, manifestó la dueña del local.
La Policía en conjunto con civiles, familiares de la dueña del terreno sacaron las pertenencias de los inquilinos a la calle.
Los hermanos Iván y Elba González al momento del desalojo fueron detenidos por oponer resistencia a las autoridades.
El juez señaló que les habían notificado del desalojo el 2 de agosto y que les dieron 48 horas para desocupar el lugar, pero no hicieron caso.