Silvia González SilesCORRESPONSAL/ [email protected]
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Presos por tomarse antigua base Tomatoya
Silvia González Siles
CORRESPONSAL/ JINOTEGA
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Martha Herrera López, madre de tres hijos y viuda de José Hilario Gómez Chavarría, aún recuerda la forma trágica en que murió su esposo el 14 de febrero de 1990, cuando el camión en que viajaba se dio vuelta, pereciendo él y otras 20 personas.
Ese día, las víctimas regresaban de Matagalpa tras participar en una concentración política a favor del candidato de ese entonces y líder del Frente Sandinista, Daniel Ortega Saavedra.
Pasaron 15 años y tanto las viudas, huérfanos y madres de estos muertos decidieron reclamar el ofrecimiento que, supuestamente, les hizo Ortega Saavedra, el de entregarles un pedazo de tierra para que construyeran sus casitas.
Después de tanto esperar, el pasado tres de agosto se tomaron la propiedad donde funcionó la antigua base militar Tomatoya, a 10 kilómetros de la ciudad de Jinotega.
ENCARCELADOS
Desde hace cuatro días se encuentran tras las rejas en la Policía de Jinotega, cuatro campesinos que fueron desalojados de la propiedad y ahora están siendo acusados por los delitos de usurpación al dominio privado y daños a la propiedad.
Entre los detenidos se encuentran Pablo Absalón Herrera, José David Herrera Pineda, Nicolás Lumbí Zeledón, Amadeo Sobalvarro G., Byron Herrera y José Saúl Herrera Chavarría, todos originarios de la comunidad de Tomatoya, jurisdicción del municipio de Jinotega.
Doña Martha asegura que en los primeros meses de la muerte de su esposo, el comandante Daniel Ortega les ayudaba con dinero, pero al parecer duró muy poco y hoy no tienen donde vivir.
Clarisa Chavarría, madre de uno de los detenidos, alega haberse tomado la propiedad porque se encuentran en la indigencia y no tienen donde vivir y porque la propiedad le pertenece al Ejército.
“El único que se ha lucrado con esa propiedad es Antonio Valle, y ahora está desmantelando el inmueble y los está vendiendo, mientras que nosotros seguimos desamparados”, dijo.
Por su parte, Antonio Valle dijo que las 10 manzanas de tierra las obtuvo a través de una escritura pública que le otorgó la comunidad indígena, donde hay una infraestructura que le perteneció al Ejército de Nicaragua y que esta institución la donó en 1989 a través de una escritura formal, a la Asociación para el Desarrollo Agropecuario y del Medio Ambiente, de la cual él es el presidente.