- El tendido eléctrico colapsó y las casas se inundaron con agua y lodo, provocando pánico entre sus moradores
- Cuerpo de Bomberos y Policía se encuentran alerta para atender cualquier llamado de la población
Silvia González SilesCORRESPONSAL/ [email protected]
Las constantes lluvias de los últimos días en Jinotega han puesto en evidencia la frágil infraestructura con que cuentan al menos cinco barrios pobres de la ciudad, donde la mayoría de las familias tuvieron que luchar con palas, baldes y todo lo necesario para auxiliarse ante el peligro que las corrientes provocaron al inundar sus viviendas, este fin de semana.
Con abundantes lágrimas, la señora María del Pilar Díaz Montenegro, vecina del barrio Róger Hamguiell, primera etapa, narró el peligro al que se exponen ella y sus dos hijos menores de edad, cada vez que llueve.
“Nosotros estamos vivos de milagro. Al que no pudimos salvar fue al perrito que se ahogó al llenarse la casa de agua. Eso fue horrible, si sigue lloviendo mi casa se me va a caer”, expresó visiblemente conmocionada y muy nerviosa.
MÁS AFECTADOS
Al igual que esta desafortunada mujer, otras familias corrieron la misma suerte, luego que el fuerte aguacero que se registró el sábado por la tarde, hizo que el Cuerpo de Bomberos se movilizara a diferentes puntos de la ciudad.
La movilización bomberil se produjo tras recibir un llamado de auxilio de los habitantes del barrio Linda Vista, alarmados al ver caer varios cables de alta tensión en medio de la calle, según informó el teniente Iván Rizo Altamirano, oficial de turno.
“Los cortocircuitos son muy peligrosos cuando llueve frecuentemente y además, provocan que el servicio de energía eléctrica se interrumpa constantemente”, manifestó.
Además, el mal tiempo continúa amenazando a las familias que no tienen viviendas con regulares condiciones y que están sumergidas en la pobreza, como el caso de quienes viven en el barrio Róger Hamguiell. Los moradores de esas casas temen que de seguir lloviendo con tanta intensidad, sus casas podrían venirse al suelo.
Otra afectada es la señora Juana del Carmen Rivera, habitante del barrio Santiago Zeledón, quien aseguró que al momento de la lluvia había dejado solas a sus dos hijitas, de 6 y 10 años. “Yo andaba en el mercado cuando me informaron que una parte de la casa se había venido abajo. Me desesperé pero mis vecinos me las sacaron a tiempo”, dijo.
TEMOR CONSTANTE
Todo hace indicar que las lluvias continuarán con mayor intensidad en diversas zonas del departamento de Jinotega.
Los pobladores de los cinco barrios afectados y amenazados por las lluvias, solicitan a las instancias correspondientes, realicen gestiones a fin de que les ayuden a prevenir algún desastre que pueda cobrar la vida de niños o adultos.
El Cuerpo de Bomberos recomendó a los pobladores mantener la calma y a salir de las casas que se inunden.