Roberto Pérez Solísnacionales@laprensa,com.ni
Desde finales de la década de los noventa, el doctor Cristhian Urbina, junto a su colega Mabel Sandoval, ha estado al frente de la Dirección del Departamento de Nefrología del Hospital La Mascota.
Después de más de cinco años de “vivir” con estos niños, el doctor Urbina cuenta que ya son parte de su vida.
Aunque ningún lazo sanguíneo los une, considera a los niños como parte de la familia.
“Son niños que los conocés desde que inician su problema, vas creando una relación de amistad con ellos, sus padres, y cuando alguno de ellos fallece, desde el punto de vista emocional te golpea, porque perdés a un amiguito, a un niño tuyo, cuando fallece se va a una parte de tus sentimientos”, aseguró el doctor.
“Te queda el sinsabor, porque se pudo haber hecho más, nuestra misión es prolongarle la vida y da una sensación enorme de tristeza. Ellos vienen acá y te saludan, uno se siente alegre al ver cómo van mejorando, cambiando su vida”, añadió.
En la actualidad, 32 niños y adolescentes reciben atención médica en el Departamento de Nefrología. Provienen de todos los departamentos de Nicaragua, aunque los departamentos del Norte y Occidente son losque aportan el mayor número de pacientes.
RESPIRO
El doctor Cristhian Urbina, quien es uno de los cinco médicos del país con especialidad en nefrología pediátrica, considera que la ayuda de los médicos costarricenses e italianos, ha dado un “respiro” a la medicina nicaragüense.
“Los programas de trasplante renal en cualquier país del mundo son los más caros que existen, porque incluyen diálisis, hemodiálisis y medicamentos para toda la vida del paciente. Estamos contentos por la ayuda de los colegas extranjeros, pero más aún porque gracias a ellos pronto las cirugías las podremos realizar sin su ayuda. Tenemos muchos cirujanos capacitados por medio de los programas de hermandad”, indicó el médico.
Otra de las ventajas es que la mayoría de los hospitales públicos del país cuentan con los instrumentos hospitalarios para realizar este tipo de cirugías. Las próximas tres o cinco operaciones se podrían realizar en el Hospital La Mascota y no en Salud Integral.
A pesar de la ayuda extranjera, el médico considera que el programa captaría más niños enfermos, si los gobiernos o las instituciones públicas y privadas apoyaran económica y logísticamente.