- Ortega manda a Alemán al hospital y le sugiere una carroza fúnebre, ante cualquier eventualidad
- PLC se debate entre mantener pacto con el FSLN o limar asperezas con Bolaños
Ludwin Loáisiga López yLuis Felipe [email protected]
El arribo del ex embajador de Estados Unidos, Oliver Garza, quien llega al país en una misión especial, ha alborotado desde ya las aguas políticas y se observan señales de aparentes rupturas entre liberales y sandinistas.
Conforme a lo dicho por la embajadora saliente, Barbara Moore, y por el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Roger Noriega, la misión de Garza es obtener una definición política de los liberales: son amigos de Estados Unidos, o lo son de la corrupción.
Estados Unidos ha hecho reiterados llamados a consolidar una alianza democrática que obtenga la victoria electoral en el 2006 frente al FSLN.
En la víspera de la misión de Garza, el dirigente del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega, recomendó con ironía que el ex presidente Arnoldo Alemán sea hospitalizado, debido a su situación de salud.
La defensa de Alemán solicitó recientemente a las autoridades judiciales la ciudad de Managua por cárcel para el ex presidente, quien por el momento cumple su condena de 20 años en su hacienda El Chile, por delitos en contra del Estado.
“Si me dicen que el doctor Alemán está en esas condiciones, aparece un dictamen médico; más bien habría que llevarlo a un hospital y acercarle ya el carro fúnebre, porque parece que ya está a punto de fallecer, es decir, es una cosa impresionante cómo ponen el estado de salud del doctor Alemán”, refirió Ortega.
El dirigente sandinista recomendó, en tono irónico, más cuidado con la salud de Alemán.
“Más bien habría que cuidarlo que no ande de arriba para abajo y que no se agite mucho, porque es un estado prácticamente de agonía como lo ponen el estado de salud, yo creo que hay que actuar con seriedad”, señaló Ortega.
Acerca de la posibilidad de una amnistía, Ortega sostuvo que el FSLN se opondría.
“Los que han hablado de amnistía son el ingeniero —Enrique— Bolaños y el doctor Alemán, allí han estado en negociaciones, lo que pasa es que no se han puesto de acuerdo, porque a ambos les conviene la amnistía, recordemos que los dos están procesados”, indicó Ortega. “Nada más que uno está preso y el otro está protegido por la inmunidad”, reiteró.
Por otro lado, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) que controla el ex presidente y reo Alemán, se debate entre mantener vigente el pacto político con el FSLN o “limar asperezas” con el Gobierno.
SER O NO SER
El jefe de la bancada liberal, Enrique Quiñónez, aseguró que verían con buenos ojos una misión del ex embajador de Estados Unidos en Managua, Oliver Garza, para acercar a «las fuerzas democráticas» y evitar que el FSLN vuelva al poder.
«Si (Garza) viene a limar asperezas, estamos dispuestos a conversar», dijo Quiñónez.
Sin embargo no hay consenso en el PLC. La diputada María Auxiliadora Alemán coincidió con René Herrera, magistrado electoral: «Nadie de afuera puede venir a darnos instrucciones».
Afirmó que van a continuar teniendo «coincidencias» con los sandinistas en el parlamento, para aprobar leyes.
Herrera dijo a AP: «Siempre hemos sido amigos de ellos (EE.UU.), pero ellos mismos nos forzaron a una alianza con los sandinistas, cuando Bolaños encarceló al ex presidente Arnoldo Alemán. Ahora quieren que retrocedamos».
Por otra parte, el ministro de gobernación, Julio Vega, dijo haber recibido llamadas de liberales y sandinistas para invitar a negociar al gobierno.
«Las llamadas se refieren a buscar salidas y eso se puede hacer. Pero sentarnos con una pistola en la cabeza, diciéndote que te van a desaforar, que te van a condenar, que te van a echar preso si no te sentás, esas presiones no llevan a nada», dijo Vega Pasquier. (LAPRENSA/C.MARTÍNEZ, ACAN-EFE y AP)
MÁS COINCIDENCIAS
“Tenemos más coincidencias con el ingrato de —Enrique— Bolaños, que las que podemos tener con Daniel Ortega, y por el bien de Nicaragua estaríamos dispuestos a sentarnos a limar asperezas”, dijo el jefe de la bancada liberal en el parlamento, Enrique Quiñónez, respecto a la decisión que posiblemente deberá tomar el PLC: seguir aliado del FSLN o ser amigo de Estados Unidos.