- Una brigada médica norteamericana concluye hoy su labor humanitaria en Matagalpa, donde ha practicado más de cien cirugías y atendido a pacientes de escasos recursos
Luis Eduardo Martínez M.CORREPONSAL /[email protected]
Cuando Byron Dormez Palacios tenía ocho años sufrió uno de los accidentes más comunes entre los niños: se cayó mientras correteaba con sus amiguitos en la escuela a la que asistía en la comunidad Toro Venado, en el municipio rivense de San Juan del Sur.
El percance pasó inadvertido y la vida de aquel niño transcurrió con normalidad junto a su familia. Ahora, Byron es un adolescente próximo a cumplir los 16 años, pero que no puede flexionar la rodilla que un día se golpeó mientras jugaba en la escuela.
“Nuca me dijo nada”, expresa la madre del muchacho, doña Tomasa Palacios Ramos, mientras recuerda que “tiempo después le empecé a ver que la rodilla se le iba inflamando poquito a poco, y yo le preguntaba ‘¿niño, de qué se te inflamó la rodilla?’, y él no me contestaba porque seguramente tenía miedo de que lo castigara”.
Según la señora, hace tres años, cuando la inflamación era más notoria, llevó al niño a pasar consulta a un hospital de Rivas, a donde había llegado una brigada de médicos norteamericanos.
“Ya había desarrollado algo así como un tumor”, añade la humilde mujer, explicando que los médicos detectaron que en realidad el paciente había sufrido una fractura en la rodilla y “me dijeron que iban a hacer el esfuerzo (de sanarlo), pero que tal vez no me iba a quedar bueno (sano) de la canilla (rodilla)”.
Según el relato de doña Tomasa, la brigada norteamericana operó al muchacho hace tres años pero “la canilla me le quedó tiesa”.
Este jueves, doña Tomasa y Byron estaban en el Hospital Regional de Matagalpa, donde una brigada de médicos norteamericanos brindaba atención en diferentes especialidades, principalmente cirugías, a pacientes de escasos recursos económicos.
LO OPERARÁN EN ESTADOS UNIDOS
En el caso de Byron, los voluntarios dijeron que necesita de una cirugía que únicamente pueden realizarla en Estados Unidos, porque en Nicaragua carecen de los equipos necesarios para la operación.
Según doña Tomasa, la brigada médica le avisará, a través de la Fundación Istmo en Rivas, la fecha en que Byron podrá viajar para ser operado en Estados Unidos.
La doctora Lea Jennys López comentó que Byron pudo viajar a Matagalpa, junto a otros 41 pacientes originarios de distintas comunidades de San Juan del Sur, por el respaldo de la señora Ruth Cuadra, directora de la Fundación Istmo, y el Alcalde de aquel municipio, Eduardo Holmann, quienes colaboraron con el transporte, alimentación y alojamiento para los pacientes sureños y sus respectivos acompañantes.
La brigada médica de la organización norteamericana Manos que Ayudan, es integrada por 45 voluntarios, entre cirujanos generales y plásticos, ortopedistas, y otras especialidades, además de personal de enfermería y de cirugía, quienes han atendido a pacientes de escasos recursos y hasta ayudaron a pintar las paredes externas del Hospital Regional de Matagalpa.
Además de atender a los pacientes que fueron previamente seleccionados, la brigada ha brindado consultas en un centro de atención a niños discapacitados en Matagalpa y en un puesto de salud cercano al Hotel de Montaña Selva Negra, donde se hospedan los voluntarios, explicó el doctor Jim Tillinghast, coordinador de la brigada.
MÁS DE CIEN PACIENTES
En el Hospital Regional César Amador Molina (HRCAM), de Matagalpa, la brigada norteamericana, en conjunto con los médicos locales, habían atendido a unos 120 pacientes que requerían diversos tipos de cirugías.
La meta, según el doctor Tillinghast, es operar a unos “160 pacientes o la cantidad que más se pueda”.
Pedro Berroterán, uno de los 42 pacientes que llegaron desde Rivas, requería de una operación oftalmológica que le fue practicada con éxito.
Poco después de salir del quirófano, Berroterán comentó que “tenía catarata en la vista y no me había operado por falta de dinero. La Alcaldía de San Juan del Sur nos dijo que podíamos venir a Matagalpa y me hicieron la operación (…) estoy contento con el trabajo que están haciendo los médicos”.
Por su parte, Gloria Isabel Hernández Ramírez, originaria de la comunidad El Bálsamo Dos, municipio de Muy Muy, agradeció a los médicos por la operación que le practicaron a su hijo de dos años, Euclides Antonio Hernández Ochoa.
“El niño me nació así (labio leporino) y hasta ahora me lo operaron y me siento muy agradecida con los médicos”, dijo la señora Hernández.
CONSULTAS Y CIRUGÍAS GRATUITAS
Por su parte, Juan Lorenzo Holmann, quien acompaña a la brigada norteamericana, señaló que “todos estos médicos vienen sin que se les pague un centavo. Ellos más bien recogen dinero para poder venir aquí (Nicaragua), pagar sus pasajes, su estadía, y no cobran por todas estas cirugías y consultas”.
Holmann indicó que es la quinta vez que la brigada llega a Nicaragua. En dos ocasiones atendieron a pacientes en el departamento de Rivas y ésta es la tercera vez que brindan consultas en Matagalpa, donde hoy concluye la labor de los voluntarios.
APORTE SIGNIFICATIVO
El subdirector del Hospital Regional César Amador Molina (HRCAM), doctor Santos Calderwood, destacó que la brigada norteamericana «nos está brindando un aporte significativo», considerando que los voluntarios trajeron equipos propios para poder realizar las cirugías, además de aportar medicinas y materiales necesarios para desarrollar la labor humanitaria, incluyendo mallas, placas, prótesis, entre otros.
Como ejemplo, el doctor Calderwood dijo que cada malla para cirugías generales cuesta alrededor de 200 dólares y cada «tornillo» que se usa en cirugías ortopédicas cuesta más de diez dólares.
«Con el respaldo de esta brigada, venimos a solventar un sinnúmero de casos que hemos tenido pendientes de operar porque no teníamos los medios», dijo el subdirector del HRCAM.
En tanto, el doctor Eddy Camacho Borge, jefe del área de Consulta Externa del hospital, dijo que en conjunto con la brigada estadounidense «tratamos de llegar y ayudar a la gente que más lo necesita, estamos priorizando a los más pobres y que proceden de lugares más lejanos».
Durante la estadía, los voluntarios han realizado operaciones de labio leporino, ginecología, laparoscopía, cirugías oftalmológicas, ortopédicas y generales, además de brindar atención en consulta externa.