Cabezas y Jarquín “en guerra” verbal

José Adán [email protected] Roman, Times, serif»> Cabezas y Jarquín “en guerra” verbal José Adán [email protected] Las diferencias de opiniones entre el Procurador de Derechos Humanos, Omar Cabezas, y el subprocurador Adolfo Jarquín Ortel, se han elevado a nivel de pleito personal y revelado aspectos oscuros en el manejo de la institución fiscalizadora de los derechos […]

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Cabezas y Jarquín “en guerra” verbal


José Adán Silva
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Las diferencias de opiniones entre el Procurador de Derechos Humanos, Omar Cabezas, y el subprocurador Adolfo Jarquín Ortel, se han elevado a nivel de pleito personal y revelado aspectos oscuros en el manejo de la institución fiscalizadora de los derechos humanos.

Jarquín Ortel denunció la semana pasada que el procurador Cabezas manejaba la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), “como un cuartel” y que dejaba “órdenes militares” en sus permanentes ausencias, ya que el subprocurador le calcula al menos 13 viajes fuera del país a Cabezas; y además denunció que el procurador despidió sin justificación a 18 funcionarios de la institución para colocar a personas allegadas al Frente Sandinista.

EL “CUARTEL” DE CABEZAS

Jarquín Ortel también denunció que Cabezas “despachó” a un auditor interno propuesto por la Contraloría General de la República (CGR) y contrató a uno de su confianza; que ha ocultado las copias de los contratos y las liquidaciones de los ex trabajadores por lo cual, a juicio de Jarquín, podría estarse dando “algo oscuro” con las finanzas de la institución.

El procurador Cabezas respondió a las acusaciones de Jarquín Ortel con otras acusaciones que, supuestamente, él no quería revelar para no dar la apariencia de que en la institución existe “un pleito de cuartería”.

Cabezas denunció que la Ley de la PDDH es clara en cuanto a la asignación de funciones, y que la misma establece que el subprocurador asumirá las funciones que el procurador designe. “Le he dado como 30 funciones y él no trabaja, no quiere trabajar, no sé qué hace aquí”, se quejó Cabezas.

LA “CAJA CHICA”

Pero, a juicio de Cabezas, el malestar de Jarquín es el dinero de la institución. “Él no me ha pasado ningún informe de trabajo, pero cuando me pasa un memorando es para pedir dinero, todo es dinero, cancelación de facturas, viáticos, reembolsos”, acusó Cabezas, quien negó haber contratado a muchos nuevos empleados de confianza.

El procurador reveló que Jarquín Ortel, a la semana de haber asumido el cargo, solicitó la contratación de cinco asesores con salarios de 35 mil córdobas. Luego, según Cabezas, el subprocurador pidió un presupuesto de 350 mil córdobas para su despacho.

Señaló que Jarquín Ortel, sin conocerse qué tipo de trabajo realiza en la institución, ha consumido un promedio de 21,226 córdobas en gastos de combustible. “Y eso que vive en Managua”, denunció Cabezas, quien señala que él viaja a León diario y “apenas” gasta 12,619 córdobas promedio en combustible.

Otra de las revelaciones de Cabezas es que supuestamente Jarquín consumió un promedio mensual en el primer trimestre, de hasta 12,000 córdobas en llamadas celulares “sin saber el resultado de sus llamadas”. Cabezas dijo estar abierto a una auditoría de la CGR.

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