- En el Atlántico Norte nicaragüense vientos pueden superar 90 km por hora y provocar olas de 1.5 metros
- Aumento de lluvias amenazan con inundaciones repentinas y deslaves en zonas norte y pacífico del país
Wilder Pérez [email protected]
El huracán Emily fue catalogado ayer como “extremadamente peligroso” por el Centro Nacional de Huracanes (NOAA), con sede en Miami, Estados Unidos, tras alcanzar la categoría cuatro en la escala Saffir-Simpson.
Anoche mantenía su desplazamiento oeste-noroeste en ruta a Yucatán, México; y su paso inevitable por el golfo de Honduras hacía presumir que se convertiría en un ciclón de categoría cinco, la máxima que puede alcanzar uno de estos fenómenos.
Ante esa situación, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) brindó una conferencia de prensa para informar de las posibles afectaciones en el país, que se presentarían entre esta madrugada y el mediodía de hoy.
En este período, según el director del Ineter, Claudio Gutiérrez, se esperan más lluvias, debido a una interacción entre Emily y la Zona de Convergencia Intertropical, que es otro sistema lluvioso que está afectando a Nicaragua por el Océano Pacífico.
“Esto se dará por los flujos del suroeste que provoca el huracán Emily, y nos va a garantizar precipitaciones las próximas 24 horas, pero no es que va a llover sin parar, son lluvias intermitentes ligeras a moderadas”, explicó Gutiérrez ayer sábado.
Las mayores afectaciones se esperan en el norte y en el pacífico del país, mientras que la Región Autónoma Atlántica Sur (RAAS) estaría más tranquila.
LAS AMENAZAS
Por el contrario, para la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), los vientos podrían superar los 90 kilómetros por hora, y las olas podrían crecer hasta 1.5 metros.
“Estamos recomendando tomar precauciones a todas las embarcaciones en Puerto Cabezas (Bilwi) y Cabo Gracias a Dios, para evitar cualquier peligro que esté asociado a los vientos ligados con la periferia del huracán la noche del sábado y la mañana del domingo, recomendamos también precauciones para el corredor aéreo de Managua a Puerto Cabezas el día de mañana (hoy)”, expresó Gutiérrez.
Las inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra son otra amenaza de Emily, a pesar que su centro pasaría a 460 kilómetros de Bilwi a la medianoche, cuando esperaban se encontrara más próximo a Nicaragua.
“Los suelos están saturados, definitivamente, cuando esto sucede, cualquier precipitación, por pequeña que sea escurre rápidamente, y por tanto, las crecidas de los ríos son más instantáneas… Cuando tenemos estas condiciones, cualquier terreno de fuertes pendientes es peligrosa”, aseguró el funcionario.
Cabe recordar que en el país hay un total de 491 zonas rojas por deslizamientos de tierra, y los recuerdos más frescos de estas catástrofes son el derrumbe del volcán Casita en 1998, donde perecieron más de tres mil personas, y el desmoronamiento del cerro Musún el año pasado, donde murieron más de 30 personas. En ambos casos los damnificados se contaron por miles.
Por esos antecedentes, el Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) declaró alerta verde desde la 1:00 p.m. de ayer hasta la 1:00 p.m. de hoy, y la Dirección de Defensa Civil del Ejército de Nicaragua anunció estar lista para actuar.
Aunque Gutiérrez se negó a calcular las precipitaciones esperadas para hoy, advirtió que “cuando recomendamos esto (la alerta verde) es porque hay peligro de deslizamiento, aunque las precipitaciones no han sido exageradas, se espera que los milímetros (de lluvia) suban”.
HURACÁN IMPREDECIBLE
Emily ha provocado cierta incertidumbre en la región del Caribe porque ha sido tan irregular como potente. Es como un pequeño torito que avanza amenazando a las multitudes que se cansa pero vuelve con mayor fortaleza.
Según Milagros Castro, directora del departamento de Meteorología Sinóptica del Ineter, se trata de un huracán de violenta evolución. Hubo momentos en que, en cuestión de horas, pasaba de categoría cuatro a dos o viceversa.
Además, su avance hacia el norte parecía inminente y al final se fue por el oeste pero no lo suficiente. “Su movimiento bastante fluctuante en cuanto a traslación e intensidad nos preocupa”, dijo.
“Pensábamos que este huracán podía llevar un corredor benigno entre las islas mayores (del Caribe) y el istmo centroamericano, pero ahora vemos que ha ido bajando un poco y va a impactar en la península de Yucatán, también afectó a Venezuela, algo que ocurre muy poco”, añadió Castro.
La especialista comentó que Emily tiene bandas nubosas muy concentradas, similares a huracanes de categoría dos, pero que a pesar de eso tiene un poder destructivo en cuanto a la velocidad de sus vientos, que la tarde de ayer alcanzaban los 250 kilómetros por hora, ya en el rango de la categoría cinco, pero sin la presión mínima necesaria para ubicarlo en la máxima clasificación.
Asimismo, Castro descartó similitudes entre Emily y Mitch, ya que el segundo tuvo un viraje hacia el sur debido a altas presiones del Caribe Norte, algo que es poco probable en estos días.
No obstante, dijo que era posible que cuando el huracán se acercara a Nicaragua, sus bandas cubrieran parte del norte del país, ya que el golfo de Honduras “es una cuenca altamente ciclogenética y las aguas más cálidas podrían fortalecer este sistema”.
ALARMA EN EL CARIBE
El resto de países del Caribe están “pegando carreras” literalmente, por la amenaza que representa Emily tras alcanzar el estatus de “destructivo”.
En Jamaica ayer amenazaba con provocar inundaciones y deslizamientos de tierra. El Gobierno cerró los aeropuertos y cesó operaciones, además urgió la evacuación de los residentes de la costa sur.
En México evacuaron a más de 30 mil personas, diez mil turistas entre ellas, de la isla de Cozumel. El Estado de Quintana Roo declaró alerta naranja, que significa “alto peligro”, por encontrarse en el medio del camino por donde amenaza pasar el huracán. La empresa Petróleos Mexicanos utilizó 30 lanchas, 15 barcos y 26 helicópteros para evacuar a más de 15 mil 500 trabajadores de sus plataformas petroleras en el golfo de México.
En Yucatán la alerta declarada fue amarilla, o moderada, habilitó refugios y recibió víveres. En las proximidades de Cancún, las autoridades se alistaban para evacuar a 131 mil visitantes, mientras que República Dominicana, Haití y Costa Rica, también declaraban algún tipo de alerta.
En al caso de Haití, aún no se recuperaba de los 40 muertos que le dejó el huracán Dennis, y ya velaba a seis personas más en Saint Marc por inundaciones. Sin embargo, a Emily sólo se le atribuye una víctima mortal en Grenada. En Quiché, Guatemala, 300 mil personas quedaron aisladas al colapsar un puente.
Hasta ayer tarde, el huracán era considerado de categoría cuatro y se desplazaba a 30 kilómetros por hora al suroeste de Jamaica. Mientras, la zona de convergencia intertropical paralela al Pacífico de Nicaragua garantizaba lluvias moderadas a ocasionalmente fuertes e intermitentes en gran parte del país, al interactuar junto a Emily.
LISTOS EN EL NORTE
El Ministerio de Salud en Nueva Segovia activó ayer sus planes de emergencia sanitaria para enfrentar los riesgos y consecuencias del huracán Emily, como parte de un plan departamental de atención a desastres activado el pasado jueves en Ocotal.
El completamiento del stock de insumos médicos y oxígeno, adquisición de máquinas para clorar agua y avituallamiento para las brigadas médicas, son acciones que el Ministerio de Salud (Minsa) a nivel central está orientando para los departamentos de Nueva Segovia, Madriz, Estelí, Matagalpa, Jinotega y la Región Autónoma Atlántico Norte.
El doctor Dennis Chavarría, director del Minsa en Nueva Segovia, dijo que existen brigadas médicas en cada uno de los 12 municipios, para atender unos 250 albergues en el departamento en casos de inundaciones, derrumbes, deslaves u otros, deban ser evacuadas.
La Comisión de Salud, adscrita al Comité de Emergencia y conformada por el Minsa, Profamilia, CISAS, Hospital Alfonso Moncada Guillén y Enacal, entre otras, se encuentra en sesión permanente definiendo responsabilidades, evaluando el comportamiento del fenómeno y divulgando el plan de atención a desastres.
Debido a que los suelos de Ocotal están cargados de agua y frágiles a los deslaves, el alcalde ocotaleano Marciano Berríos alertó a las familias asentadas a orillas de barrancos y cauces sobre los riesgos que corren, que actúen de forma organizada, adoptando urgentes medidas de prevención frente a las lluvias persistentes que se esperan en las próximas horas, así como realizar evacuaciones tempranas.
Alina Lorío L. /Corresponsal/Ocotal
RIESGOS LATENTES
La alerta verde se mantiene en Nicaragua porque las lluvias persistirán y pueden provocar deslizamientos de tierra, ya que en el país hay 491 zonas propensas a deslaves. Un caso reciente es el desmoronamiento del cerro Musún, ocurrido en junio del año pasado, donde murieron más de 30 personas.