Luis Felipe Palacios yMaría José [email protected]
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Pacto da ultimátum de 20 días a Bolaños
Luis Felipe Palacios y
María José Uriarte
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Durante los primeros días de agosto, mientras los capitalinos celebren a su Santo Domingo, una comisión especial de la Asamblea Nacional dirá si existen o no méritos suficientes para quitar la inmunidad al Presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños.
Bolaños está bajo un proceso especial mediante el cual se determinará si le despojan de su inmunidad para obligarlo a enfrentar un proceso judicial por delitos electorales que le imputó la Fiscalía General de la República.
Ayer culminó el período de audiencia y a partir del lunes los legisladores sandinistas y liberales tendrán 20 días para recabar pruebas, con opción de prorrogar ese proceso 10 días más, para luego decidir si le quitan o no la inmunidad.
Bolaños dijo en un mensaje a la nación que el dirigente sandinista Daniel Ortega pretende encarcelarlo.
Luego, Ortega, a través de una amnistía general, cumpliría con su promesa de liberar al ex presidente y ahora reo Arnoldo Alemán, advirtió Bolaños.
Sostuvo que su eventual desafuero y proceso judicial por supuestos delitos electorales es una nueva “trama y amenaza” para que reconozca las reformas constitucionales que le restan poderes.
DESCONOCE COMISIÓN
Bolaños no asistió a la audiencia ante la comisión parlamentaria que lo había citado para dar su versión sobre los supuestos delitos electorales, pero en su lugar envió al abogado Bonifacio Miranda.
Miranda entregó a los diputados un escrito en el que “rechaza categóricamente el funcionamiento de esta comisión, porque viola sus derechos fundamentales y viola lo que está establecido en la Constitución” y sostiene que no existe ningún procedimiento para despojar de su fuero al mandatario.
La diputada sandinista Mirna Rosales, presidenta de la comisión, dijo que sí existe el procedimiento legal para quitar la inmunidad a Bolaños.
Indicó que el mecanismo está establecido en una de las ocho reformas que se han hecho a la Ley de Inmunidad, promulgada en 1990, que “parece” desconoce el Ejecutivo.
El abogado de Bolaños también rechazó el libelo acusatorio que envió la Corte Suprema de Justicia al parlamento, porque la Ley de Inmunidad se refiere a “quejas, que es un procedimiento diferente a cualquier tipo de acusación judicial”.
También cuestionó a la Corte por el libelo enviado, porque “se está implicando al solicitar la desaforación”.
“Además que él (Bolaños) ha insistido hasta la saciedad que es inocente y que no ha cometido delitos electorales”, prosiguió.
Los miembros de la comisión anunciaron que estudiarán los argumentos presentados por la defensa del mandatario.
Mientras los debates jurídicos iban y venían, el mandatario acusaba a Ortega de haberle prometido a Alemán que lo liberaría a cambio de que le entregara más poder en las diferentes instituciones del Estado por medio de las reformas constitucionales.
“Ahora Ortega no encuentra cómo pagar lo que le prometió a Alemán. Entonces, la estrategia que ha diseñado para esto, es condenarme a mí y a los miembros de mi gabinete por falsos delitos electorales. Una vez condenados por el sistema de justicia que él (Ortega) mismo maneja, buscar una amnistía general para todos, y así sacar en el montón a Alemán”, dijo Bolaños.
“Es por eso, que en esta trama, los arnoldistas acompañan fielmente a Ortega, le hacen el cortejo, le celebran y le reconocen como su nuevo gran líder”, agregó.
Bolaños dijo que la maniobra queda en evidencia, al no incluir en el proceso a dirigentes liberales, como los magistrados electorales René Herrera y Luis Benavides, o miembros del CEN, como Wilfredo Navarro, también involucrados en los supuestos delitos electorales.
Añadió que Ortega se aprovecha de la condición de Alemán y junta a los diputados liberales y sandinistas, que suman 81 de los 91 diputados del parlamento, para “ejercer el poder dictatorial y seguir gobernando desde abajo”, ahora desde la Asamblea.