- Los sospechosos accionaron sus armas contra los agentes en varios puntos de Managua
- Ningún policía herido e investigan a sospechoso que huía en carro
Elízabeth [email protected]
La Policía de Managua activó ayer su sistema de seguridad en la búsqueda y persecución de los pasajeros de un carro blanco Hyundai, sin placas, tras los disparos efectuados contra un agente en el barrio Pablo Úbeda, ubicado en el Distrito Cinco de Managua.
Se inició la persecución policial de los sospechosos en varios distritos capitalinos.
Inicialmente uno de los desconocidos colocó el arma frente a la cabeza de un agente del orden y tras amenazarlo, en la huida abrió fuego en contra de la patrulla. Aparentemente el policía frustró un robo en el lugar, según fuentes extraoficiales, pero las autoridades no proporcionaron mayores detalles sobre estas amenazas.
En el carro blanco viajaban cuatro personas, quienes portaban un fusil AK con el cual abrieron fuego en contra de las patrullas policiales al menos en tres puntos distintos de Managua.
La Policía sospecha que los cuatro hombres se dedican al robo de camiones repartidores, confirmó el jefe de la Policía de Managua, comisionado mayor Carlos Bendaña.
Inicialmente se llegó a suponer que la Policía había detenido a uno de los miembros de la desarticulada banda “Ángelus”, reconocida por su forma de operar en la capital, pero esto fue porque todo inició cerca de la casa de uno de sus miembros.
Al pasar por el tanque de la 14 de Septiembre, los desconocidos volvieron a abrir fuego en contra de la patrulla policial que los perseguía, donde según las autoridades, lo hicieron en varias ocasiones y en un intento por despistar a la Policía, recorrieron varias calles de la ciudad, pasaron por Rubenia, por Ciudad Jardín y en una de las calles de la Tenderí, nuevamente realizaron disparos, que según los vecinos fueron respondidos por la Policía.
El vehículo presentaba cuatro impactos de bala al lado derecho, lo que confirma las versiones de los vecinos que afirman que de las instalaciones de la Radio Tigre, dos cuadras arriba, la Policía respondió el fuego. En la calle quedaron esparcidos los pedazos de vidrios.
En el asiento trasero del vehículo también quedaron dos casquillos de bala.
Los vecinos salieron de sus casas alarmados sin saber qué estaba sucediendo.
En su huida los desconocidos dejaron el carro blanco abandonado cerca de la acera de una casa ubicada de los semáforos del Bóer, tres cuadras al sur y según Brenda Paniagua, una de las testigos, abordaron un taxi gris, cuyos números de placas están en poder de la Policía, el cual se enrumbó con dirección al Mercado Oriental.
La mujer dijo a las autoridades que observó que uno de los desconocidos portaba un fusil AK envuelto en una chaqueta. Afirmó que podía reconocer a los sospechosos.
A ese lugar acudió una pareja (hombre y mujer) que se movilizaba en un carro rojo, el cual fue dejado estacionado a una cuadra hacia el lago, del sitio donde los peritos buscaban huellas digitales y al verlos sospechosos fueron registrados y aparentemente conducidos al Distrito Cuatro de la Policía.
Momentos antes, en el mismo operativo, cerca del Recinto Universitario Carlos Fonseca (RUCFA), los patrulleros detuvieron a un hombre que llevaba a un niño tomado de la mano. Posteriormente las autoridades lo dejaron en libertad al confirmar que no tuvo ningún vínculo con el incidente violento que alteró la calma de los managuas.
Familiares del detenido, un ex policía, criticaron la actuación de los patrulleros al subirlo a la patrulla junto al niño.
APARECE PROPIETARIO
La tarde de ayer se conoció que se presentó el propietario del carro blanco quien se encontraba en Carazo.
Las autoridades deberán determinar si el automóvil había sido robado al conductor que laboraba para esta persona.
Bendaña refirió que investigaban al conductor del carro, cuya identidad no fue proporcionada.
BUSCAN A OTROS TRES
El jefe de la Policía de Managua, comisionado mayor Carlos Bendaña, anunció que continuarían la búsqueda de los otros cuatro pasajeros del carro blanco sin placas.
La Policía inició sus averiguaciones para acusar a los pasajeros del carro blanco por varios delitos, uno de ellos tentativa de homicidio, al amenazar de frente a un agente del orden con un fusil AK.
Bendaña dijo que también incurrieron en el delito de atentar contra la autoridad y sus agentes y violar la Ley 510, Ley Especial para el Control y Regulación de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados, la cual está en vigencia, al portar un fusil AK, sin documentos.