- Estaban asentadas en zona de riesgo de desastre de la ciudad
William Aragón RodríguezCORRESPONSAL/[email protected]
Unas 60 familias que desde hace varios años vivían en condiciones de extrema pobreza en uno de los sectores periféricos de la ciudad de Somoto, lugar considerado de alto riesgo por las autoridades municipales, fueron reubicadas en un punto más seguro.
Estas familias pobres se habían asentado en un área verde cercana a un cauce del casco urbano de la ciudad, procedentes de lugares afectados en años anteriores por el huracán “Mitch”, que destruyó parte de sus viviendas, enseres y sus áreas de cultivos.
Las casas construidas por estos habitantes, en su mayoría forradas de plástico negro, madera y latas viejas, fueron removidas del lugar conocido como Sector Número 20, en la parte este de la ciudad de Somoto, a un lugar más seguro pero siempre en el mismo sector de la ciudad, con el fin de protegerlos de cualquier riesgo de desastres naturales, principalmente de las inundaciones que pudiera provocar el desborde de un cauce cercano de donde se habían asentado.
El Alcalde del municipio de Somoto, Marcio Rivas Núñez, quien orientó la reubicación de estas familias, prometió gestionar recursos a través del ayuntamiento español Lasarte Oria, con el fin de impulsar un proyecto de viviendas que beneficie a todas estas personas.
Además ofreció impulsar la instalación de los servicios de agua potable, construcción de letrinas y del servicio de alumbrado público y domiciliar. La municipalidad entregó ocho láminas de zinc y los lotes de terreno a cada familia beneficiada.
GRAVES PROBLEMAS
Muchas de estas familias llevaban años de vivir en pésimas condiciones en ese lugar, considerado como un área verde por la municipalidad y de alto riesgo para habitarlo.
En el traslado de las pertenencias y del material con que están construidas la mayoría de las casuchas de estas familias pobres, participaron cuadrillas de trabajadores de la municipalidad y miembros del Ejército de Nicaragua.
Muchos de estos pobladores que se habían tomado esos terrenos durante la administración del ex alcalde Douglas Prado Mejía (2000-2004), se encuentran sin trabajo desde hace varios años, mientras sus hijos presentan desnutrición y diversas enfermedades.
Una de las beneficiadas con la reubicación de su vivienda, la señora Luvy Tercero Villarreyna, reconoció la necesidad de que la Alcaldía los haya trasladado a otro punto, porque están conscientes del riesgo que corrían si continuaban viviendo ahí.