- Su familia tenía apenas dos días de haberse trasladado al lugar de la tragedia
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/[email protected]
La joven Ana Cruz López siempre soñó con adquirir un lote de terreno para construir una casa digna, sin embargo, cuando lo logró, su hijo Franklin Herrera Cruz, de 10 años, pereció trágicamente en un estanque de agua en las cercanías del barrio 18 de Mayo, donde apenas tenía dos días de haberse trasladado.
“Yo anduve de arriba para abajo posando y alquilando, cuando logré conseguir un solarcito de mi propiedad, sólo fue para que a los dos días mi hijo se me ahogara”, exclamó Cruz López, de 27 años.
Relató que su hijo después de salir de clases de tercer grado en la Escuela Emmanuel Mongalo, al oeste de la ciudad de Estelí, a escondidas viajó a un potrero donde se encuentra un estanque de agua.
“Cuando llegué únicamente encontré sus ropitas y como sus chinelas no estaban pensé que andaba por ahí cerca conociendo el lugar, porque únicamente tenía dos días de estar en el barrio”, narró.
Posteriormente, la madre angustiada por la ausencia del niño, retornó a la poza, con tan mala suerte que un albañil había encontrado a Franklin en el fondo de la misma.
Aunque la Policía Nacional descartó mano criminal en la muerte del niño, su madre cree que “unos vagos lo ahogaron, porque tenía golpes en la cara”.
Sara Amelia Romero, profesora de Franklin desde primer grado, dijo que el niño era muy inquieto, pero que nunca faltó a clases, por lo que lamentó su muerte.