Matías González Salgado
La historia del banano de Nicaragua, al igual que el resto de los países bananeros de Centroamérica, se remonta a inicios del siglo 20. Ésta no se relaciona con la construcción de líneas férreas, sino más bien con el uso del Río San Juan como ruta de transporte.
Sin embargo, a diferencia de los otros países bananeros del área y como consecuencia de huracanes, el mal de Panamá y la inestabilidad política, la industria bananera no progresó en Nicaragua y en 1920 la United Fruit Co. cerró sus operaciones en Bluefields y poco después, en 1935, la Standard Fruit Co. cerró en Puerto Cabezas.
En 1960 la Standard Fruit Co. regresa a Nicaragua a producir banano, lo que hace hasta principios de 1980 cuando como consecuencia de la revolución sandinista, las 2,800 hectáreas en producción pasan a ser propiedad del Estado y son administradas por un grupo de propietarios y trabajadores, a través de dos organizaciones Bananic (comercializadora) y Embanoc (productora).