Ludwin Loáisiga yLuis Felipe [email protected]
Las bancadas liberal y sandinista, que controlan la Asamblea Nacional, desestimaron ayer que Trivelli intente romper el pacto libero-sandinista, porque de hacerlo, fracasaría.
El jefe de los legisladores liberales, Enrique Quiñónez, admitió que hay una “inquietud” de Estados Unidos por el acuerdo entre el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), sin embargo descartó que se vaya a romper por presiones de otro país.
Quiñónez observó que “la posición gringa ahora es muy distinta a la de hace tres años”, cuando Estados Unidos apoyaba al presidente Enrique Bolaños en su lucha contra la corrupción.
Según el legislador, Estados Unidos está molesto con Bolaños desde que dejó en manos del dirigente sandinista Daniel Ortega, el concluir su período presidencial, a través de un acuerdo político, cuando eso es una potestad constitucional.
FSLN DICE QUE NO SERÁ DERROTADO
El coordinador de la bancada sandinista, Edwin Castro, dijo que Trivelli fracasará en el país, si trae como misión evitar el triunfo del FSLN en las elecciones nacionales de 2006.
Dijo que el FSLN espera tener relaciones armoniosas y una comunicación permanente con el nuevo embajador estadounidense.
“Un diplomático serio busca buenas relaciones con los factores del poder, donde están acreditados. El Frente Sandinista es un poder en Nicaragua. Si él (Trivelli) cumple su papel seriamente, debería venir a buscar comunicación con una de las fuerzas más importantes del país”, dijo el sandinista Bayardo Arce.
ORTEGA: DISCURSO DE PROCÓNSUL
El dirigente sandinista Daniel Ortega rechazó la posición del posible futuro Embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Paul Arthur Trivelli, de impulsar la eliminación total de los misiles de fabricación soviética conocidos como Sam-7, aprobar el Tratado de Libre Comercio denominado como DR-Cafta por sus siglas en inglés, y la Cuenta Reto del Milenio.
“Yo no sabía que ahora él tiene todos los poderes sobre Nicaragua, él está hablando como un Procónsul, y él tiene que respetar a los nicaragüenses; él viene a Nicaragua como embajador, nadie lo está mandando como Procónsul. Yo creo que se equivoca al hablar de esta manera el señor éste”, dijo Ortega.
Además, criticó el propósito de destruir las 1,051 unidades de Sam-7 en poder del Ejercito de Nicaragua. “En cuanto a los cohetes es un absurdo, no estamos de acuerdo”, sostuvo.
Al ser consultado el diputado sandinista José Figueroa, de cómo el FSLN pide relaciones armoniosas cuando el propio Ortega sigue llamando a Estados Unidos “enemigos de la humanidad”, el legislador dijo que “cuando el discurso nuestro ha sido fuerte y enérgico, ha sido porque el rol que han desempeñado funcionarios diplomáticos de Estados Unidos no ha sido acorde a las reglas diplomáticas y a las reglas elementales de cortesía”.