Ricardo Guerrero [email protected]
El ciclo agrícola ya empezó, pero las expectativas por la creación de un banco de fomento se disipan, y los únicos defensores e impulsores de su creación parecen ser los productores y el ministro de Agricultura, José Augusto Navarro.
El Presidente de la República, Enrique Bolaños, da la impresión de que navega en un mar de contradicciones.
Primero, durante la inauguración del ciclo agrícola, a inicios de mayo, Bolaños dijo que para el país no era viable un banco de fomento, pero después declaró que designaría a un funcionario para que le diera seguimiento a la formación de la entidad financiera.
“No entendemos al Presidente”, indicó Amílcar Navarro, presidente de la Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafe).
“Todos los años es lo mismo, los millones que dicen que existen para el sector productivo se los dan a la banca privada, para que le presten a los productores a niveles de intereses del 20 y hasta el 25 por ciento”, afirmó Navarro.
El ministro Augusto Navarro dijo que el Magfor tiene un gran interés en la creación del banco de fomento, pero “primero hay que buscar la manera práctica de reunir los recursos, y los productores están claros de que si no se puede crear un banco, por lo menos que exista un poco de recursos para el financiamiento de la producción”.
El presidente del Banco Central, Mario Alonso, dijo en una oportunidad que la creación de un banco de fomento no es viable para el país.
Lo que sí sería viable, a juicio de Alonso, es una “banca de fomento” en la cual no se manejarían ahorros del público.
EXPERIENCIAS MALAS
Alonso insiste en que en vez de pensar en un banco, hay que optar por una banca de fomento que canalice a través de todo el sistema, fondos de fomento.
Esa es una idea compartida por los funcionarios de los organismos financieros internacionales, quienes reseñan las experiencias negativas en otros países donde se desvirtuó la naturaleza del crédito.
El Gobierno dice que estos organismos no apoyan la creación de lo que han llamado “elefante blanco”, por las desastrosas experiencias que han experimentado con este tipo de instituciones en América Latina.
Juan Sebastián Chamorro, director del Sistema Nacional de Inversiones Públicas (SNIP), indicó que el Gobierno ha planteado que existen muchos instrumentos financieros de fomento y hay que ampliarlos, “pero en ningún momento hemos dicho que estamos en contra de mecanismos que favorezcan a los productores”. Añadió que el Gobierno está tratando de convencer a los donantes, de canalizar fondos, a través de ellos, para la creación de ese banco.
Altos funcionarios de los organismos financieros internacionales han dicho que ellos podrían financiar un banco de fomento, pero no han recibido una solicitud formal del Gobierno.
“Lo que pasa es que el Gobierno siempre ha estado al lado de la banca privada, y lo que pretenden es seguir enriqueciendo a los banqueros, por eso no quieren la formación de un banco de esta naturaleza”, comentó Amílcar Navarro.
Mientras el ministro de Agricultura y los productores se interesan en crear un banco de primer piso, que dé financiamiento directo, otros funcionarios gubernamentales como Juan Sebastián Chamorro estiman que lo viable es un banco de segundo piso, que dé fondos a través de la banca comercial privada, como el Fondo de Crédito Rural.