Carol MunguíaCORRESPONSAL / [email protected]
Sin hacer mucho ruido, un grupo de cooperantes canadienses entregó el martes pasado un significativo y oportuno donativo para hospitales de Chinandega y El Viejo.
A través de la Fundación Fuente de Vida, los cooperantes, encabezados por la señora Debbie Bechman, enviaron un contenedor para las unidades de salud, con mobiliario, aparatos para discapacitados, material de reposición periódica y sábanas, para sustituir a los que ya dieron su vida útil.
Félix Almendárez, en representación de los donantes, dijo que al completar esta jornada el grupo se propone equipar una clínica de atención primaria en Cosigüina, cuya construcción ellos mismos costearon para ayudar a necesitados de una zona de poco acceso a la atención médica.
“Será a través de una clínica, cuyos médicos atiendan a los habitantes de las comunidades como El Rosario, Potosí y Las Pozas”, dijo Almendárez.
Los samaritanos visitaron Nicaragua cuando la tragedia del huracán Mitch y fue con sus donativos que se logró levantar la infraestructura de la Casa Hogar Fuente de Vida, que alberga a 28 niños que quedaron huérfanos a raíz de ese deslave.
Al recibir la donación de los canadienses, el doctor Mario Montenegro, director del Hospital José Rubí, de El Viejo, dijo que la ayuda llegó en el momento oportuno.
“El Minsa no tiene presupuesto para una serie de necesidades como es el equipamiento o sustitución de camillas, mesas, archivos o tensiómetros, por lo que consideramos que la donación alivia estas necesidades”, expresó.
Montenegro indicó que algunos de estos aparatos utilizados para la atención primaria tienen vida corta, por lo que al Minsa con su escaso presupuesto le resulta difícil satisfacer las demandas de cada unidad de salud.