Maras de la patria

Anastasio Mongalo A lo largo de nuestra historia contemporánea han surgido nefastos personajes fatídicos con sus soberbias ambiciones de monopolio político. Estos siempre acaban por cimentar males mayores que los bienes que prometen con sus retóricas demagógicas, pretendiendo ser reconocidos como los «Padres de la Patria». Estos hijos putativos que no fueron legítimamente elegidos por […]

Anastasio Mongalo

A lo largo de nuestra historia contemporánea han surgido nefastos personajes fatídicos con sus soberbias ambiciones de monopolio político. Estos siempre acaban por cimentar males mayores que los bienes que prometen con sus retóricas demagógicas, pretendiendo ser reconocidos como los «Padres de la Patria». Estos hijos putativos que no fueron legítimamente elegidos por el pueblo si no nombrados por sus propios partidos políticos en el que militan, no representan el sentir de la conciencia del pueblo, sino una minoría que va en perjuicio y detrimento de la democracia.

Es sumamente dolorosa la actitud de estos señores corroídos por la hipocresía, el egoísmo y la ambición y movidos solamente por el instinto del odio ideológico y por la venganza y corrupción. Esa es la razón del silencio ante hechos insólitos acaecidos como asonadas y desestabilización, manipulados por ellos mismos.

Desde que se instauró la autonomía de la universidad en la ciudad de León durante el año 1958, las universidades son refugios de agitadores ideológicos que promueven la desestabilización de gobiernos elegidos democráticamente por el pueblo.

Por tanto, debemos de estar conscientes que Nicaragua está sufriendo un proceso convulsivo político dirigido por una ideología demoníaca y ambiciosa que ha sido originada e impulsada por el comunismo castrista. ¡Dios salve a Nicaragua!

Cartas al Director

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