AFP
WASHINGTON.- El Pentágono calificó como “demostrablemente falso” un informe de la revista Newsweek que indicó que soldados de Estados Unidos en Guantánamo profanaban el Corán, lo que desató oleadas de protestas en Afganistán con un saldo de al menos 14 muertos.
“Lo que sabemos es que el reportaje de Newsweek sobre faltas de respeto al Corán es demostrablemente falso, no hemos visto hasta ahora ninguna denuncia creíble de profanación, y Newsweek tampoco ha mostrado ninguna evidencia”, dijo el vocero del Pentágono Bryan Whitman.
La revista expresó sus disculpas por el artículo al afirmar que un alto funcionario del gobierno estadounidense, que fue la fuente principal del informe publicado en la edición del 9 de mayo, ya no tenía certeza si había visto en un documento militar los hechos que denunciaba.
El Comando Sur de Estados Unidos, en cuya órbita militar está inserto el centro de detención de la Bahía Guantánamo, Cuba, abrió la semana pasada una investigación formal sobre las denuncias luego de que estallaran violentas protestas en Afganistán. El Pentágono informó que este proceso continúa su marcha.
El artículo de Newsweek cita a un funcionario que afirma que las pruebas de las denuncias están contenidas en correos electrónicos del FBI, donde se afirmaba que interrogadores de la cárcel de Guantánamo arrojaban ejemplares del Corán en los inodoros de los baños para conmover a los prisioneros musulmanes.
“La investigación Schmidt no halló pruebas de las denuncias en los correos electrónicos del FBI”, dijo Whitman al referirse a la investigación que llevó adelante el teniente general Randall Schmidt.
“El hecho es que Newsweek se esconde detrás de fuentes anónimas, las cuales, según admiten, no resisten ningún tipo de confirmación”, dijo Whitman.
“La parte lamentable sobre esto es que no se puede volver atrás, retractarse o deshacer el daño que han provocado no sólo a este país, sino también a aquellos que fueron afectados, heridos, y algunos incluso muertos como resultado de esas denuncias”, afirmó.
Prisioneros liberados y sus abogados habían denunciado en varios momentos del año pasado que guardias de la prisión arrojaban ejemplares del Corán en los inodoros del baño.