- Arzobispo de San Salvador insiste en rehabilitarlos para reducir violencia
SAN SALVADOR/ EFE
El Arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, insistió ayer en la necesidad de hacer máximos esfuerzos para rehabilitar e incorporar a los pandilleros a la vida social y disminuir la violencia en El Salvador.
El prelado dijo, en una rueda de prensa después de la misa dominical en la Catedral Metropolitana, que la sociedad debe “vivir la solidaridad” y colaborar con las autoridades dando información sobre hechos de delincuencia y personas sospechosas.
“Respecto a estos hermanos nuestros que han caído en esta trampa fatal de las pandillas, con toda una degradación de valores, es necesario realizar un esfuerzo para darles recuperación y que se reincorporen a la vida productiva del país, ya que hay muchas iniciativas, pero hay que poner todo el empeño”.
Según informes oficiales, un total de 1,053 personas han sido asesinadas en El Salvador, entre el 1 de enero y el 30 de abril de este año, la mayoría con armas de fuego, y una significativa parte de los casos se atribuyen a riñas entre las pandillas.
PLAN SÚPER MANO DURA
El Gobierno desarrolla desde agosto del 2004 el Plan Súper Mano Dura contra las pandillas y desde entonces se han efectuado unas 5,000 detenciones, aunque muchos han sido liberados por distintos jueces por no haber sido remitidos a los tribunales con suficientes pruebas sobre los delitos que se les imputan.
Según los informes, cuando se inició este plan, los homicidios eran cometidos en un 52.76 por ciento por estos grupos.
Un 39.13 por ciento se atribuían a violencia social (riñas personales, violencia doméstica) un 3.5 por ciento relacionados con tráfico y venta de drogas y un 4.6 por ciento por delincuencia común y organizada.
En abril pasado, del total de los 266 homicidios registrados, un 35 por ciento fueron cometidos por pandilleros, un 35 por ciento por violencia social, un 20 por ciento relacionados con drogas y un 10 por ciento por delincuencia común.
POBLACIÓN LAMENTA INSEGURIDAD
A pesar de los planes contra pandillas, la población aún está intranquila en los lugares públicos, ya que a diario los medios de comunicación reportan asesinatos y otros delitos, como asaltos, robos y violaciones sexuales.
Una reciente encuesta divulgada por el Ministerio de Gobernación de El Salvador, reveló que un 76.9 por ciento de los entrevistados sienten inseguridad en los autobuses del transporte y un 69.6 en los mercados.
Un 63.7 por ciento se siente inseguro en el centro de las ciudades, un 51.4 por ciento en las calles y un 65.2 en parques y plazas.
Para un 97.5 por ciento, las pandillas son un problema a nivel nacional, pero un 68.6 por ciento consideró que no son un problema en el lugar donde residen.