Agustín Jarquín Anaya
La carretera recién construida entre San Lorenzo y Juigalpa presenta en su superficie grandes grietas que evidencian un fallo de su estructura. Estas grietas son el inicio de su destrucción, —sin que todavía haya sido inaugurado el proyecto—, y son un síntoma claro de una de las tres causas siguientes: que el proyecto se construyó mal; se diseñó mal; o que se construyó mal y se diseñó mal, o sea ambas cosas.
En cualquier caso el Gobierno del presidente Bolaños debe de actuar con diligencia para que se corrija este grave daño. El tramo San Lorenzo-Juigalpa es el primero de tres del Proyecto San Lorenzo-Muhan, que se construyen con un préstamo de casi cuarenta millones de dólares otorgado por el BID. La construcción de los tres tramos la realiza la compañía costarricense Meco Santa Fe.
La existencia de estas fallas en el tramo citado “San Lorenzo-Juigalpa”, la constatamos con el ingeniero Víctor Guerrero y la diputada Mirna Rosales, durante una gira de trabajo parlamentario que hicimos a Santo Tomás-Chontales en los primeros días de la recién pasada Semana Santa, con el fin de inspeccionar el diseño de la carretera en construcción en el tramo urbano de Santo Tomás, para que se mejorara con la construcción de andenes y una calle paralela, lo cual fue aprobado.
Esta situación de las grietas la discutimos en esa ocasión con los ingenieros del MTI, la Meco Santa Fe y el BID, y posteriormente la presentamos a los colegas diputados de la Comisión de Comunicaciones, Energía, Transporte y Construcción. Consecuentemente la comisión decidió enviar al ministro Pedro Solórzano una carta en la que se advertía sobre esta situación.