Julio Ignacio Cardoze
La medida que tomó el presidente Bolaños, de aumentar en un 15 por ciento el salario mínimo, no es la solución al problema del transporte y se puede volver un bumerang contra su mismo gobierno, porque esto afectará la economía nacional.
No se debe ordenar la subida del salario mínimo sin consultar y tomar en cuenta a la empresa privada. Lo que está haciendo el ingeniero Bolaños es sacar el problema de la Alcaldía donde pertenece y volverlo un problema nacional, asumir responsabilidades que no le corresponden y terminar por meterse él mismo en la trampa sandinista.
Según la ley, la tarifa del transporte urbano de Managua es fijada por la Alcaldía, a través de su oficina Irtranma (Instituto de Regulación de Transporte de Managua). El Ejecutivo (MTI) lo hace en las rutas interurbanas y creo que los otros departamentos. El Ejecutivo cayó en la trampa de meterse en este pleito de transporte urbano y de participar en la firma de un acuerdo en la que no tiene nada que ver.
Ahora, tienen que asumir el costo los que firmaron. La responsabilidad de regular ese precio y asumir las consecuencias compete a la Alcaldía de Managua, quien, sin saberse con qué maquinaciones lo primero que hizo fue involucrar al Ejecutivo metiendo al Ministro de Hacienda que no brilla por su sabiduría. Una vez más se ve lo solo que está el Presidente, sin asesores.