Luis B. Montoya
De la manera en que se han hecho los ajustes salariales a nuestros eficientes funcionarios en Nicaragua, considero que de ahora en adelante ya no será muy buen negocio, que digamos, ser políticos. El cortarles o limitarles el uso de tarjetas de créditos, celulares y otros gastos de lujos, los actuales funcionarios, afectados ante la nueva normativa, de seguro tendrán que buscarse, a como decimos en los Estados Unidos, un “part-time job” para complementar sus salarios.
Lo curioso de todo esto es que si antes que se les pagaba un salariazo casi ni trabajaban, a partir de estos cortes me imagino trabajaran muchísimo menos porque de seguro se van a preocupar por cumplir de la mejor manera posible con su “part-time job”, sino veremos a nuestros «sacrificados» políticos compitiendo con los indigentes, pidiendo limosna en los semáforos de nuestra capital ¡Pobrecitos!
Miami, Florida.