Cómo lograr que una empresa perdedora tenga una racha ganadora

Rosabeth Moss Kanter En organizaciones en decadencia, generalmente cunde la desesperanza. El secreto, el reparto de culpas, el aislamiento, el evitar a otros empleados, la pasividad, y la sensación de impotencia se combinan para perpetuar el desempeño deficiente. Esa “espiral de muerte” suele comenzar cuando una empresa empieza a descuidar aspectos fundamentales. Por ejemplo, cuando […]

Rosabeth Moss Kanter

En organizaciones en decadencia, generalmente cunde la desesperanza. El secreto, el reparto de culpas, el aislamiento, el evitar a otros empleados, la pasividad, y la sensación de impotencia se combinan para perpetuar el desempeño deficiente.

Esa “espiral de muerte” suele comenzar cuando una empresa empieza a descuidar aspectos fundamentales. Por ejemplo, cuando permite un deterioro de las comunicaciones, o que la toma de decisiones caiga en manos de grupos cada vez más pequeños que resuelven los asuntos a puertas cerradas. Eso socava la capacidad de resolver problemas dentro de la organización.

A medida que se deterioran la comunicación y la disposición a encarar problemas abiertamente, aumentan las luchas internas y el intercambio de acusaciones. Los grupos comienzan a retener información y no brindan respaldo a otras unidades. Tratan de maximizar sus propios resultados pero sin contribuir al desempeño de la organización en su conjunto.

Romper ese círculo vicioso comienza con la confianza. Pero la confianza de por sí no produce éxito.

Tiene que ser respaldada por estructuras y disciplinas que permitan a las personas sentir respaldo de otros empleados, intercambiar recursos y unirse para enfrentar un nuevo desafío.

La responsabilidad es el primer pilar de la confianza. Es una cuestión de diálogo abierto y de respeto mutuo.

Cuando esos elementos están en su lugar, los empleados están dispuestos a enfrentar lo que ocurre y a cumplir con las promesas que formularon para ayudar a arreglar la situación.

La colaboración y la iniciativa son también cruciales para reconstruir la confianza.

Hace cuatro años, la firma de servicios industriales y de energía Invensys estuvo a punto de ir a la quiebra por no cumplir con sus obligaciones financieras.

Rick Haythornthwaite ayudó a restablecer la situación cuando fue designado presidente del directorio, haciendo de la colaboración entre diversos grupos la orden del día.

Él creó nueve equipos de estrategia, cada uno enfocado en uno de los nueve segmentos de clientes, que abarcaban a personas de todos los sectores de la compañía.

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