José Alfredo Montenegro
El 6 de abril del año 2005 se llevó a cabo el funeral de un hombre ilustre iluminado por Dios y amado por la humanidad: Juan Pablo II. Nació de una humilde familia polaca en el año 1920 y llegó a la máxima jefatura del catolicismo, en el Vaticano.
Acérrimo defensor de la vida, amante de la paz, sensible y luchador ante la pobreza en el mundo, crítico de los sistemas políticos represores que violaron y violan los derechos humanos.
Sus visitas a distintos países del mundo son inolvidables, llenas de gran fervor cristiano, fuente que irradiaba las almas más yermas y estéril de un humano, como las realizaba en México, Nicaragua y Cuba; ésta última fue capaz de promover una reforma a la Constitución cubana para que el país pasara de ser un país oficialmente ateo a un país cristiano (laico). Además hizo que el señor Fidel Castro entrara a la Catedral de La Habana 40 años después del triunfo de la revolución cubana, creando una verdadera revolución cristiana en ese país que le dio aliento al catolicismo.
Ese gran hombre enviado por Dios ahora Éste se lo ha llevado; el mundo llora, hasta el más chico y ha provocado emociones hasta en los más duros corazones. Se fue pero su espíritu queda con nosotros.
Matagalpa