Transporte

Ezequiel Pérez L. ¿Cómo es posible que en Nicaragua se violenten las leyes al gusto y antojo de los señores del transporte? Es una vergüenza que personas que dicen estar luchando por una causa justa provoquen el desorden y la violencia generando incertidumbre ante la sociedad internacional. Ya es hora de que el Gobierno y […]

Ezequiel Pérez L.

¿Cómo es posible que en Nicaragua se violenten las leyes al gusto y antojo de los señores del transporte? Es una vergüenza que personas que dicen estar luchando por una causa justa provoquen el desorden y la violencia generando incertidumbre ante la sociedad internacional.

Ya es hora de que el Gobierno y la Asamblea Nacional hagan respetar el derecho y las leyes. Si la Asamblea tuvo la potestad de quitarle funciones al Ejecutivo, ¿por qué no puede dar soluciones a estas personas por medio de una reforma al transporte?

Liberar el transporte es la única salida para poder desarticular el círculo vicioso de los transportistas, que no permiten que otras empresas o personas jurídicas puedan invertir en el sector y de esta forma dar un mejor servicio, calidad y seguridad a la población. Es hora de que la Asamblea Nacional sirva para algo y no sólo para sus intereses partidarios, pues lo único que hacen es velar por sus caudillos y no buscar la estabilidad de Nicaragua.

Cartas al Director

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí