Roberto Pérez Solís
Cada año en el mundo mueren 11 millones de niños menores de cinco años, y medio millón de madres, por enfermedades que pueden ser prevenidas y tratadas, según estadísticas dadas a conocer esta semana por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Teniendo como referencia estas dramáticas cifras, la OMS se alista para celebrar mañana el Día Mundial de la Salud cuyo lema de este año será “Cada madre y cada niño cuentan”, informó el doctor Patricio Rojas, representante en Nicaragua de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) decidió escoger el tema, porque le preocupa el creciente número de muertes registradas en los últimos años. Para él, estos fallecimientos se pueden evitar, en cualquier país, sin necesidad de realizar grandes inversiones económicas.
“Es cosa de tomar entre todos las responsabilidades de enfrentar estos casos…, queremos llamar la atención sobre la necesidad de definir un rol del Gobierno y la comunidad, la solución no va por una maniobra quirúrgica de alto costo, sino que en muchos casos por educación, por concientización, por provisión de servicios básicos como higiene en los hogares, la promoción de ciertas medidas elementales de educación a los niños”, explicó el doctor.
CALIDAD DE SERVICIOS EN SALUD PREOCUPAN
Las condiciones de pobreza de los países muchas veces influyen para que las acciones de educación o coordinación sobre acciones referentes a éste y otros temas no se ejecuten. No obstante, la “calidad” de los servicios de salud que se ofrecen a la población también ocupa un lugar predominante para que se presente este tipo de situaciones.
Estudios de la OPS han demostrado, según el doctor Rojas, que a nivel mundial la calidad de atención a los pacientes “está decayendo” por diversas razones que van desde los bajos salarios de los trabajadores del sector Salud hasta la falta de herramientas adecuadas para trabajar.
“Si la calidad de atención decae en los servicios de Salud eso se va a traducir en un aumento de la mortalidad infantil y de la madre. Otro dato importante está entre los ricos y pobres del mismo país, se da un problema de exclusión de inequidad, por ejemplo Nicaragua tiene servicios de salud para ofrecer a un rubro importante de mujeres una atención obstétrica de calidad, el problema es que para ello hay que pagar”, indicó.
Mañana, la OMS aprovechará la ocasión para presentar el último Informe sobre la Salud en el Mundo, el que también destaca la importancia de la mortalidad materna e infantil.
EL CASO DE NICARAGUA
La tasa de mortalidad materna que hasta el año pasado manejaba el Ministerio de Salud (Minsa) es de 83.4 fallecimientos por 100,000 niños nacidos vivos. Mientras que la tasa de mortalidad infantil en menores de cinco años es de 45 muertes por 1,000 niños nacidos vivos.
Aunque para el doctor Patricio Rojas ambas cifras demuestran un gran avance, está claro de que existe un subregistro significativo que esconde la verdadera realidad del problema. La OMS estima que a nivel continental puede haber un subregistro entre el 30 y 60 por ciento.
«(Por eso) hay que mejorar la calidad de los servicios de salud, hay que llegar más pronto a donde están las madres, hay que asegurar que el embarazo tenga un cuidado adecuado, que se detecten las madres en riesgos, que el recién nacido tiene un seguimiento oportuno y que el seguimiento en los primeros años de vida sea el adecuado», concluyó el funcionario.