Arlen CerdaCORRESPONSAL / GRANADA
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Monseñor Hombach cambia a sacerdotes en Granada
Arlen Cerda
CORRESPONSAL / GRANADA
Tres parroquias granadinas estrenan sacerdotes este mes, luego que el Obispo de la Diócesis de Granada, Bernardo Hombach, realizara una rotación con los párrocos del Santuario de Nuestra Señora de Candelaria en Diriomo, padre Mario Campos; de la Iglesia de Santa Ana en Nandaime, padre Mario Sandoval; y el párroco de la Catedral de La Gran Sultana, padre Heriberto Paisano.
Según el cambio dispuesto por el obispo Hombach, a partir del 31 de marzo el padre Campos dirige la parroquia de Nandaime, el padre Sandoval pasa a la Catedral de Granada, y el padre Paisano se traslada a Diriomo.
Desde que se rumoraban los cambios entre los feligreses de las respectivas parroquias, éstos comenzaron a lamentar la partida de sus sacerdotes. Probablemente, el más sentido de estos cambios fue el del sacerdote Mario Campos, quien durante trece años se desempeñó como párroco de Diriomo, pueblo que le vio crecer e influyó en su misma vocación sacerdotal.
El 30 de marzo, el padre Campos celebró junto a feligreses diriomeños su última eucaristía como párroco del pueblo.
Durante el acto religioso, el sacerdote agradeció el cariño del pueblo de Diriomo, que para despedirlo organizó una cena, un acto cultural e incluso le acompañó hasta su nueva parroquia en una caravana de vehículos que encabezaba la imagen de la Virgen de Candelaria.
Desde hace un par de meses, cuando solamente se rumoraba la partida del padre Campos, los diriomeños pretendieron una campaña por la permanencia del sacerdote en el pueblo. Sin embargo, el propio sacerdote rechazó esta campaña manifestando su obediencia al Obispo.
El temor de los diriomeños es que un nuevo sacerdote que carezca del rigor y esmero en las celebraciones religiosas, el decoro del templo y sus imágenes y la promoción de las tradiciones locales, “eche a perder el carácter devoto del pueblo que el padre Campos tanto promovió”, según una feligresa.
Asimismo, un grupo de laicas manifestó a LA PRENSA en una ocasión anterior, que temen que el proyecto de reconstrucción del templo que fue severamente dañado por los temblores de la Laguna de Apoyo en el 2000, quede inconcluso.
Sin embargo, el obispo Hombach asegura que el cambio de sacerdotes es algo normal en las diferentes diócesis y considera que éstos son “saludables” para el párroco y la comunidad.