Enrique Padilla Santos
Si nos preguntásemos cuál era el parecido, en 1979, entre los Somoza y los Ortega, Tomás Borge, Bayardo Arce, Henry Ruiz, Tirado López y Herty Lewites, todo mundo diría que nada. Los Somoza eran multimillonarios, dueños de las haciendas, mansiones, grandes empresas y un Mercedes Benz para cada tiempo y dos para acostarse, como las recetas médicas. Creo que salvo Herty Lewites, que era acomodado, los demás llegaron con una mano adelante y otra atrás, llenos de un fervor revolucionario capaz de ofrecerle este mundo y el otro al sufrido pueblo nicaragüense.
Después de 26 largos y penosos años, al hacernos la pregunta: ¿En qué se parecen los otrora escuálidos revolucionarios a los hoy elegantes y flamantes burgueses, salvo honradas excepciones, que ya todo el mundo conoce? Hoy son muy parecidos a sus archienemigos, pues tienen grandes mansiones, empresas súper rentables, terrenos urbanos valiosísimos y los codiciados Mercedes Benz para ellos, sus esposas, una para cada fase de la Luna.
El pueblo sabe quién es quién hoy en Nicaragua. ¿Serán Modesto, Tirado López o Herty parecidos a los Somoza? Adivina adivinador quiénes son los Somoza forever (por siempre), sólo que hoy con otros apellidos. Ya no le teman al viborazo, témanle al hertylazo o al montealegrazo.