Elízabeth Romero
Agentes del Distrito Cuatro de la Policía se vieron envueltos ayer en un escándalo, cuando pretendieron arrestar a un hombre sin causa aparente, quien se encerró en su pequeño tramo para impedir su detención.
El hecho ocurrió en las inmediaciones de la Iglesia El Calvario, en el Mercado Oriental, donde Erwin Gamero posee una joyería, en la que se refugió hasta que la Policía se retiró sin lograr su propósito de arrestarlo.
Mientras el hombre permaneció por más de dos horas en el interior del local, insistió en que no tenía deudas con la justicia.
Gamero amenazó con ingerir un ácido, utilizado en los trabajos de joyería, si la Policía no desistía de sus pretensiones de capturarlo.
En los alrededores del tramo se aglomeraron familiares y comerciantes que se opusieron a las intenciones de los agentes. Varios de ellos golpearon a algunos camarógrafos y fotógrafos en la trifulca que escenificaron.
Los comerciantes de los alrededores criticaron la forma de actuar de los policías, quienes sin orden judicial intentaban capturar a Gamero en su propio tramo.
Un hermano de Gamero que se opuso a la captura fue conducido al Distrito Cuatro de la Policía, por resistirse a la autoridad.
El segundo jefe del Distrito Cuatro de la Policía, subcomisionado Pablo Emilio Ávalos, reconoció que no contaban con orden de captura para penetrar a la joyería.
De manera no muy clara, el jefe policial manifestó que a Gamero lo han citado varias veces, pero no especificó los motivos. Dijo, que ayer lo persiguieron porque se enteraron por información de oficiales de Inteligencia, que éste portaba de forma ilegal dos armas de fuego.
El subcomisionado Ávalos aclaró que Erwin Gamero no está vinculado a hechos delictivos como se rumoraba ayer.