- Con el apoyo de especialistas en producción orgánica, la hacienda Santa Enriqueta dejó de depender del café
Gustavo Ortega Campos
MATAGALPA.- Mario González es un cafetalero que ha logrado sortear la crisis del café con acciones de diversificación productiva en la hacienda Santa Enriqueta, ganadora del segundo lugar en uno de los certámenes de la Taza de la Excelencia.
Aunque no escapa de la estrepitosa caída de la cosecha cafetalera, que en su caso calcula será mayor al 50 por ciento, cree que le golpeará menos, pues desde hace dos años y medio se ha dedicado a diversificar su finca y ahora es productor de hortalizas, variedades forestales, y empujará el cultivo de frutas y la ganadería.
“Nosotros no estamos exentos de la crisis, pero nos golpeará menos, ya no vamos hacia abajo, ya venimos de vuelta”, apuntó.
González, ex retirado del Ejército, ahora vende unas 15 variedades de hortalizas a supermercados de Managua que le llegan a comprar el producto ya lavado y empacado, pero posteriormente es vendido al consumidor hasta tres veces por encima del precio original.
“Es cuestión de visión, porque aquí lo tenemos todo, la tierra, el clima, los arados; los técnicos nos enseñaron a trabajar los abonos y aquí estamos, obteniendo más ingresos y reinvirtiendo las ganancias”, señaló.
EL APOYO
Esta transformación la consiguió después de establecer contactos con la Liga de Cooperativas de Estados Unidos (Clusa en inglés).
“Las soluciones se basan en producción y planificación… nos ha tocado aprender y hacernos creíbles, es un proceso paulatino”, enfatizó.
Junto a su socio Javier Baldovinos han logrado buenos negocios que son soportados con la agricultura orgánica, proceso que llevan a cabo con dedicación, pues es garantía de mejores precios.
González anda ahora en la onda de ahorrar y al mismo tiempo utilizar todos los recursos que le ofrece la hacienda, siendo el vivero o invernadero uno de los ejemplos pues fue construido con materiales que estaban a la mano, pero con la calidad que amerita un lugar como éste.
EN GRANDE
La producción de hortalizas lograda en Santa Enriqueta llega ya a 18 mil unidades mensuales.
“Comenzamos produciendo 300 unidades a la semana (1,200 al mes), empezamos con cuatro variedades y ahora tenemos 15, todo esto lo podíamos sostener con el mismo movimiento de la finca, teníamos la tierra, los arados y el tractor, eso nos produjo un fondo revolvente”, comentó.
Con el paso del tiempo tuvieron acceso a especialistas que les mostraron técnicas de producción, empaque y lavado, logrando 24 nuevos empleos sólo dedicados a las hortalizas.
“Antes de la crisis (que inició años atrás) teníamos 65 empleos permanentes, con la crisis quedamos en cuatro, iniciamos la recuperación con esta diversificación ahora estamos en 40, en dos años y medio”.
Los planes de González son incrementar la producción y las variedades.