Anne Pérez Rivera
Arielito Rosales, de tan sólo tres meses, fue despreciado por su papá por nacer con labio leporino y encía hendida. Su abuela, María Pilarte, acudió a Operación Sonrisa, con la esperanza de reconstruirle el rostro al bebé y recuperar la felicidad de su hija.
Operación Sonrisa seguirá valorando a los niños hoy y mañana y se espera que atenderán en consultas a más de cuatrocientos niños, aunque sólo se operarán a 125, afirmó Eliza Montealegre, presidenta de la asociación.
Las operaciones iniciarán este lunes 31 de enero y concluirán el viernes 4 de febrero.
La prioridad son los niños que nunca han sido operados, luego los niños con secuelas de cirugías previas, y los que sólo necesitan mejoras a través de la cirugía.
En esta jornada estarán trabajando cinco mesas de operaciones al mismo tiempo.
CIRUGÍAS COSTOSAS
La operación, y en algunos casos albergue, para niños en atención quirúrgica tiene un costo de setecientos cincuenta dólares, aunque, según Montealegre, el costo real de una operación asciende a más de mil 200 dólares.
La doctora María Eugenia Flores, médico nicaragüense, explica que a los pacientes se les toma fotografías y se documenta el estado en que llegan, luego reciben la valoración del anestesiólogo, la del cirujano plástico, posteriormente son evaluados por un dentista y finalmente el terapista de lenguaje. En todos estos pasos, trabajan cuarenta voluntarios entre médicos y apoyo.
FALTA FINANCIAMIENTO
El presupuesto total de toda la jornada asciende a más de 45 mil dólares, pero aún hacen falta por recolectar casi veinte mil dólares, afirmó Alina Argüello, directora ejecutiva de Operación Sonrisa.