Alfredo Padilla
En los últimos días he observado la forma en que los asesores del comandante sandinista Daniel Ortega le han aconsejado para acaparar la atención de los medios de prensa nacional, con declaraciones absurdas y faltantes de la verdad pero que adormecen y confunden a la población humilde.
Esa no es una táctica nueva, Fidel Castro la ha utilizado durante los 45 años de su dictatorial gobierno y por supuesto que le ha funcionado. Sin embargo, a Castro ningún medio de comunicación cubano le puede negar el uso de ese medio tan importante para lavar el cerebro a su pueblo. En Nicaragua, en cambio, sí pueden los medios de comunicación negarse a presentar las declaraciones mentirosas, infundadas y confusionistas de Ortega.
Si los medios de prensa de Nicaragua se limitaran a exponer las noticias sin seguir el juego de las extensas declaraciones del líder sandinista, le harían un bien incalculable a la Patria.
La deuda que dejó Ortega al pueblo de Nicaragua, para quien lo haya olvidado, fue superior a los once billones de dólares, es decir 11 mil millones de dólares, lo que hizo retroceder al país por lo menos cuarenta años.