- De rotonda a rotonda el desfile navideño llamó la atención de chicos y grandes
Arlen Pérez
María, José, el Niño Dios, los reyes magos y un batallón de ángeles sobre Carretera a Masaya revivieron el espíritu navideño de las personas que pasaban, salían de sus trabajos y hasta de las que circulaban en vehículos y se detuvieron a ver.
El desfile navideño con carrozas y personajes que mostraban escenas propias de las fiestas de fin de año fue organizado por un grupo de personas que querían contagiar a Managua de ese espíritu religioso que se ha perdido en la Navidad.
Algunas de las carrozas que se pudieron observar fueron: la visita de María a Isabel que viajaba en un carretón jalado por caballos.
Los ángeles de todos los tamaños, algunos de ellos con más de dos metros, porque jóvenes valientes desfilaron en zancos, acompañaron las escenas que representaban momentos tradicionales de la Navidad.
“Esto es para todos los niños, éstas son nuestras tradiciones y tenemos que rescatarlas en Nicaragua”, manifestó Titú Lacayo, miembro del comité organizador.
Laleska Álvarez, de siete años, disfrutó del desfile de 11 carrozas elaboradas por diferentes instituciones como universidades, hogares de protección, colegios y particulares. “Es bonito porque uno puede ver cómo preguntó el ángel a María”, dijo la niña señalando una de las escenas presentadas.
“Entiendo las carrozas porque uno va aprendiendo en el colegio por las historias que nos cuentan, que nos ponen a escribir. En la casa ponemos el Nacimiento, eso me gusta por que muestra cómo fue la vida de Jesús, María y José. Lo más importante de la Navidad es el nacimiento del Niño Dios, eso es lo que yo más recuerdo”, agregó Álvarez.
Alejandrina Pérez, una de las observadoras, dijo que estas actividades son importantes porque alegran a las personas y levantan el espíritu. “Esto es lindo. Las tradiciones se han perdido por falta de amor, de costumbre, pero lo bueno s que hay ese interés de recuperarlas”, añadió.
Por su parte Ileana López recomendó que el desfile se convierta en una tradición. “Es la primera vez que lo veo, está muy bueno y bonito. Es una manera de recuperar las tradiciones que se han perdido por la falta de preocupación por fomentarlas. Sería bueno que lo hicieran cada año”, propuso.