Gustavo Ortega Campos
El ministro de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Montiel, presentó su formal renuncia al cargo ante el Presidente de la República, Enrique Bolaños, por la falta de coordinación en el manejo de la política económica.
Fuentes del Ejecutivo, que solicitaron el anonimato, aseguraron que la decisión de Montiel surgió tras serias discrepancias entre él y los principales asesores del mandatario, en especial con el Secretario de Coordinación y Estrategias, Mario De Franco.
Las fuentes confirmaron que las diferencias llegaron al punto de acaloradas discusiones y golpes en la mesa frente al mandatario, la última de ellas ocurrida la semana pasada.
Montiel confirmó a LA PRENSA su renuncia, pero no quiso comentar detalles sobre los motivos que lo llevaron a dejar el puesto que asumió hace ocho meses.
“Decidí dejar el puesto por ciertas divergencias en el manejo de la política económica”, respondió de manera escueta y agregó que prefería esperar la decisión que tomaría el presidente Bolaños frente a su renuncia.
Las fuentes señalaron que el mandatario estaría anunciando mañana viernes la recomposición del Gabinete.
Montiel asumió el cargo en abril pasado, luego de la renuncia de Eduardo Montealegre, dedicado ahora a la vida política en el seno del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Dos semanas después de ser nombrado en el cargo, Montiel concedió una entrevista a LA PRENSA en la que aseguró que su desempeño en el cargo dependería “en gran medida del apoyo de la Presidencia”.
“Lo difícil es tratar de moverse cuando hay una cantidad de negociaciones políticas que son difíciles de entender, yo francamente que he tratado de entender la política nicaragüense, pero incluso muchos analistas políticos amigos creo que no la entienden. Aquí el mundo político cambia incluso en el mismo día, esa parte es la complicada, para cualquier ministro de Hacienda eso es complicado…”, señaló en mayo pasado.
Indicó en ese momento que las supuestas “intrigas” que rondan los pasillos de la Presidencia de la República “es algo con lo que hay que vivir, hay que enfrentar, recordemos que en mi experiencia tanto académica como de asesoría gerencial debí enfrentar todo tipo de intrigas, eso no es exclusividad de los aspectos de gobierno, eso pasa en diferentes escalas, las implicaciones son distintas”, respondió.
Sin embargo, según las fuentes, fueron esas intrigas las que socavaron las relaciones de Montiel con el mandatario, al punto de no apoyarlo en el desarrollo del plan negociado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y dejar a un lado sus recomendaciones en el contexto de las negociaciones del Presupuesto General de la República, aprobado por la Asamblea Nacional este martes.
Otros aspectos que incidieron, según las fuentes, en la tensión de las relaciones Montiel-De Franco, se concentran en la administración del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP), un área que es administrada por la Presidencia pero que genera información vital para el desarrollo del presupuesto de la nación.
“Al momento de la elaboración del presupuesto del año próximo (aprobado esta semana) hubo problemas con los datos del SNIP y eso tensionó las cosas, pues es una instancia a cargo del doctor De Franco”, comentó una de las fuentes.
Ambos funcionarios fueron antes compañeros de labores en el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae), siendo catedráticos en las especialidades de Economía y Finanzas.
Las fuentes comentaron que aunque la renuncia por escrito no definía el carácter irrevocable, Montiel habría dicho no estar dispuesto a continuar en el gobierno en ningún otro cargo, porque “está frustrado por la incapacidad de muchos funcionarios, allegados al Presidente, para buscar el consenso en temas que son de interés primordial para el país”.