El piano en la sangre

La pianista brasileña Licia Lucas se presentó recientemente en Nicaragua, país donde ha compartido sus conocimientos y amor Modesta, elegante y desde muy temprana edad con la música en el alma, así es la dama del piano, como cariñosamente la llaman. Licia Lucas nació en Itu, estado de Sao Paulo, Brasil, y nunca ha dudado […]

La pianista brasileña Licia Lucas se presentó recientemente en Nicaragua, país donde ha compartido sus conocimientos y amor

Modesta, elegante y desde muy temprana edad con la música en el alma, así es la dama del piano, como cariñosamente la llaman. Licia Lucas nació en Itu, estado de Sao Paulo, Brasil, y nunca ha dudado que el piano es su verdadera vocación.

“Yo soy una persona muy positiva, aprendí de mi madre a ver siempre hacia el futuro, pero mi pasión por el piano fue un poco misteriosa, empecé cuando tenía seis años y no sé decir por qué me gustó, empecé a estudiar y sentí que era una verdadera vocación”, expresa Licia.

Su primer gran concierto fue cuando ganó el primer lugar del concurso para solista de la Orquesta Sinfónica Brasileña. “El premio del concurso fue dar un concierto en el Teatro Municipal de Río de Janeiro, con el mejor director de orquesta de la época, Eleazar de Carvalho”, recuerda.

Un año después viajó a Europa, donde ganó su primera medalla de oro a nivel internacional. Pero no todo fue color de rosa en Europa, ya que en Italia tuvo una de sus más grandes tristezas, la muerte de su profesor. “Eso fue un obstáculo que tuve que superar, era muy jovencita”, dice Licia con gran tristeza.

Licia es una mujer de carácter fuerte y muy decidida, pese a momentos difíciles nunca ha interrumpido su carrera. “Todo lo que he logrado lo he hecho con disciplina personal, superación constante, siempre se puede ser mejor, más autentica, más verdadera,” exalta Licia.

La dama del piano es hija única y siempre ha contado con el apoyo de sus padres, de sus amigos y el de su esposo. “Gracias a este apoyo nunca he tenido que ausentarme del escenario, aun cuando mi hijo estaba recién nacido, yo me dedicaba a él, mientras estaba despierto, pero tan pronto se dormía me iba a casa de una amiga, practicaba en el piano unas dos horas y regresaba a casa”, sonríe Licia.

La mayor satisfacción de esta gran pianista no es ver una platea llena, sino saber que alguien está escuchando su música. Ha cautivado a públicos tanto de Latinoamérica como de Europa, Norteamérica y algunos países asiáticos. Su último CD (junio del 2004) fue grabado en la gran sala de la Filarmónica de San Petersburgo, donde se han presentado pianistas de la talla de Liszt y Tchaikovsky.

“Cada concierto es una emoción nueva, pero éste fue increíble, yo siempre toco para una persona, pero cuando vi la sala llena, me emocioné mucho, por tratarse de la ciudad y la sala en la que estaba”, cuenta aún emocionada Licia.

Un consejo de Licia para las mujeres es que siempre vean hacia el futuro y luchen por lo que quieren, estén en constante superación personal, pero sin perder la feminidad que nos caracteriza.

AMOR Y CARRERA

El vínculo de Licia con Nicaragua es muy fuerte.

Esposo nica. Licia Lucas está casada con el nicaragüense Marne Serrano, quien actualmente es su agente artístico.

Honores. La señora Lucas también es presidente de honor de la Academia Nicaragüense de la Música y apoya a la orquesta infanto-juvenil.

Clases. Lucas ha impartido clases en el conservatorio de música de la Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI).   

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