Josefina Vannini
El asesinato de la periodista María José Bravo es una muestra más de la irracionalidad en la que vive nuestra sociedad.
Quiera Dios que la sangre de esta inocente, caída en el cumplimiento del deber, nos lleve a reflexionar sobre los valores que deben prevalecer en el país que estamos construyendo.
LA PRENSA debe seguir su camino de la verdad a pesar de los ataques en contra de sus periodistas, de sus instalaciones y de la honestidad de su información. Obviamente esta es una horrorosa muestra de cuanto molesta esa información.
Como parte de el Consejo Editorial de LA PRENSA me incluyo dentro de la gran familia de ésta y les pido que acepten toda mi solidaridad, respeto y admiración, así como el envío de un fraternal abrazo a la familia de María José y a su pequeño hijo.