Condoleezza Rice no sólo es una fiel colaboradora de Bush, sino también su amiga.

Rice sustituirá a Powell

Bush designa a su Consejera de Seguridad Nacional, como nueva Secretaria de Estado Es conocida por sus posiciones duras. Sería la primera afroamericana en dirigir la diplomacia AP, EFE WASHINGTON.- El presidente George W. Bush designó el martes a la consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, como Secretaria de Estado, en reemplazo de Colin Powell, […]

  • Bush designa a su Consejera de Seguridad Nacional, como nueva Secretaria de Estado
  • Es conocida por sus posiciones duras. Sería la primera afroamericana en dirigir la diplomacia

AP, EFE

WASHINGTON.- El presidente George W. Bush designó el martes a la consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, como Secretaria de Estado, en reemplazo de Colin Powell, quien renunció la víspera.

“El Secretario de Estado es el representante de Estados Unidos ante el mundo, y los ojos del mundo verán en la doctora Rice la fuerza, la nobleza y la decencia de nuestro país’”, dijo Bush en una ceremonia.

Agradeció a Powell, quien fue jefe del Estado Mayor Conjunto y asesor de seguridad nacional, por trabajar “incansable y desinteresadamente’” a favor del país.

Bush designó a Stephen Hadley, el subalterno de Rice, en el cargo de Consejero de Seguridad Nacional. Rice es considerada de posiciones más belicistas que Powell y ha sido asesora de Seguridad Nacional por cuatro años. Es mucho menos popular que Powell a nivel internacional.

Dijo Rice a Bush en la ceremonia: “Bajo su liderazgo, Estados Unidos está librando y ganando la guerra contra el terrorismo”.

Si es confirmada por el Senado, como se espera, será la primera mujer de raza negra en ocupar el máximo cargo de la diplomacia norteamericana.

Rice, que nació en el sur segregado del país, es una pianista consumada y una especialista en temas rusos que, según Bush, “aprendió que la dignidad humana es un don de Dios y que los ideales de Estados Unidos superarán la opresión”.

Bush pidió al Senado una confirmación rápida de la funcionaria designada. Además de Powell y John Ashcroft (ex titular de Justicia), han renunciado el secretario de Educación, Rod Paige; la de Agricultura, Ann Venemen, y el de Energía, Spencer Abraham.

Funcionarios del gobierno dijeron que el secretario de Seguridad Nacional, Tom Ridge, y el de Salud y Servicios Humanos, Tommy Thompson serían los próximos renunciantes.

Rice, de 50 años, formó parte del Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca del presidente Bush padre y luego pasó a ser decana general de la Universidad de Stanford.

Se cree que fue la primera selección de Bush para el máximo cargo diplomático, pese a informes de que deseaba regresar a California o reemplazar a Donald Rumsfeld como secretario de Defensa.

La vida de Condoleezza Rice ha sido un constante esfuerzo por superarse y superar a los demás.

Nacida en Birmingham, Alabama, en 1954, Rice convivió durante toda su infancia con la segregación racial, entonces tan generalizada que ella asegura que ya ni la notaba.

A los ocho años, mientras jugaba, oyó una explosión muy cerca de donde estaba. Era una bomba del Ku-Klux-Klan en una iglesia baptista, que dejó muertas a cuatro niñas negras, una de ellas compañera de Condi desde el preescolar.

Hija de un pastor protestante y de una profesora de música, de clase media acomodada, sus padres le inculcaron desde muy niña que, si quería triunfar en la vida, tendría que ser “doblemente mejor” que los demás.

Brillante, ambiciosa, disciplinada y muy segura de sí misma, Rice ingresó en la Universidad de Denver con tan sólo quince años.

Su idea había sido estudiar música, pero en Denver entró en contacto con el que sería su mentor, Josef Korbel —padre de la ex secretaria de Estado Madeleine Albright—, que le hizo interesarse en la política internacional.

Como resultado, la joven Rice cambió de curso y se matriculó en Relaciones Internacionales, con especialización en la Unión Soviética.

Se licenció con sólo 19 años. Durante el mandato de George Bush padre, Rice ya se había destacado lo suficiente como para ser la responsable de Asuntos Soviéticos en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

CONFIANZA TOTAL DE BUSH

Condoleezza Rice será la primera mujer negra que ocupe la Secretaría de Estado de EE.UU., una de las muchas barreras que ha roto a lo largo de su vida.

Rice, que el sábado cumplió 50 años, fue propuesta ayer para el cargo por el Presidente de EE.UU., George W. Bush, quien durante el anuncio en la Casa Blanca le encomendó la misión de continuar la guerra contra el terrorismo y el proceso de paz en Oriente Medio.

La hasta ahora Consejera de Seguridad Nacional es una de las personas que más contacto diario tienen con el Presidente, hasta el punto que hace meses, en una cena privada, tuvo un «lapsus» y llegó a decir «como dice mi marid… quiero decir, el Presidente».

La confianza de Bush en ella es absoluta. Si otros la apodan «la princesa guerrera» por su tono en muchas ocasiones adusto y su defensa de la guerra, el Presidente la llama «la desatascadora», por su trabajo en Oriente Medio y en Irak.

En su rancho de Crawford, el Presidente ha dado en llamar a una colina «la cuesta de los Balcanes», porque allí, en una parada durante una excursión en bicicleta, Rice le explicó los principios básicos de la historia de esa región.

Y es que la asesora de Seguridad Nacional es, además de pianista de nivel profesional y una consumada deportista, catedrática en Política Internacional de la prestigiosa Universidad de Stanford (California), con una larga carrera académica a sus espaldas.

DESAFÍOS

Rice enfrentará grandes desafíos en política exterior. Tratará de destrabar el proceso de paz entre Israel y los palestinos, de impulsar la pacificación y la democracia en Irak, de convencer a Corea del Norte y a Irán para que renuncien a sus presuntos programas de armas nucleares, y deberá tratar de mejorar las relaciones con aliados como Francia y Alemania, dañadas por la guerra iraquí.

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