Daniel Reyes Prado, de 49 años y Mario Alberto Reyes, de 19, son acusados de tentativa de homicidio por herir a un supuesto violador.

Intentan hacer justicia con sus propias manos

Padre y hermano querían salvar el honor de joven y le propinaron dos balazos al violador Fátima Tórrez González El enojo y la sed de vengar el honor de una joven de 26 años, aparentemente hizo perder la razón a su padre Daniel Reyes Prado, de 49 años y a su hermano Mario Alberto Reyes, […]

  • Padre y hermano querían salvar el honor de joven y le propinaron dos balazos al violador

Fátima Tórrez González

El enojo y la sed de vengar el honor de una joven de 26 años, aparentemente hizo perder la razón a su padre Daniel Reyes Prado, de 49 años y a su hermano Mario Alberto Reyes, de 19, quienes el pasado 22 de agosto intentaron hacer justicia con sus propias manos, al conocer que la joven había sido ultrajada sexualmente por su tío político de 42 años.

El caso está radicado en el Juzgado Cuarto Penal de Audiencia, donde la Fiscalía acusó a los parientes de la joven, de tentativa de homicidio, porque hirieron de dos impactos de bala al supuesto violador, quien aún herido huyó de la justicia.

“Los familiares de la víctima (la violada) se presentaron a la vivienda del acusado, Tomás Alberto Mora, armados de una escopeta y un arma hechiza, con las que le propinaron un impacto de bala en el glúteo y otro en el hombro”, relató la fiscal Blanca Rosa Calero, en la audiencia.

Mora es acusado de violación en el mismo expediente en que la Fiscalía acusó a los parientes de la ofendida, por lo que la Fiscalía solicitó a la juez María Félix Castillo le diera cinco días para mejorar el libelo acusatorio y presentar nuevos elementos en contra del acusado de violación.

La fiscal Calero señala que los hechos ocurrieron el 22 de agosto, cuando la joven se dirigía a su casa de habitación, momento en que se encontró con Tomás Alberto Mora, quien a bordo de su camioneta le ofreció “ride”, y ella aceptó para evitar el largo camino.

“Luego el acusado giró en un camino montoso, de manera inesperada y bajo intimidación la obligó a desvestirse, ella le suplicó que no le hiciera nada, porque le iba a decir a su padre, y el acusado le respondió que no le importaba”, manifestó la fiscal Calero.

La judicial decretó arresto domiciliar a los parientes de la ofendida y programó el juicio oral y público para el 10 de diciembre a las 9:00 a.m.

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