David D. Kirkpatrick
ARLINGTON, VIRGINIA.- Jubilosos por sus victorias electorales, los partidarios conservadores del presidente Bush inmediatamente se pusieron a la tarea de asegurar un mandato para una ambiciosa agenda de metas que han albergado desde hace mucho tiempo, entre ellas el privatizar la Seguridad Social, prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo, rehacer la Suprema Corte e invalidar los fallos de la Corte que apoyan los derechos al aborto.
“Ahora viene la revolución”, expresó Richard A. Viguerie, líder en el negocio de hacerle publicidad a las causas conservadoras, a cerca de una docena de conservadores más reunidos en torno a un televisor la mañana del miércoles cuando el canal Fox News anunció que Bush había ganado Ohio. “Si no se implementa una agenda conservadora ahora, ¿cuándo se hará?”
Pero en espacio de horas, las primeras disputas acerca de la división del botín ya habían iniciado, mientras los conservadores debatían el veredicto del electorado sobre la guerra en Irak, el gobierno limitado y cuestiones sociales.
Los cristianos conservadores, tanto protestantes como católicos, fueron los primeros en expresar sus exigencias. Citaron sondeos que mostraron que muchos partidarios de Bush mencionaron “valores morales” como el asunto más importante en la elección y señalaron que una iniciativa en la boleta electoral en Ohio para prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo fue crítica para lograr que los partidarios de Bush acudieran a las urnas.
“No se equivoquen, los cristianos conservadores y los ‘electores por valores’ le ganaron esta elección a George W. Bush y los republicanos en el Congreso”, escribió Viguerie en un memorando enviado a otros conservadores prominentes. “Es crucial que el liderazgo republicano no olvide esto, por mucho que algunos intenten hacerlo”, escribió, al subrayar la cláusula final.
James C. Dobson, fundador de la organización Focus on the Family (Enfoque en la Familia) y un influyente protestante evangélico que trabajó duro para incrementar la presencia de cristianos conservadores en las urnas, comentó que un “operador de la Casa Blanca” lo llamó la mañana después de la elección para darle las gracias por su ayuda.
“Creo que los cristianos estaban convencidos de que este país estaba encaminado en la dirección equivocada y de hecho estaba al borde de la autodestrucción”, expresó Dobson. “Creo que mediante la oración y la participación de millones de evangélicos y católicos ‘mainstream’ (o sea, de la corriente principal), Dios nos ha concedido un respiro, pero creo que es un respiro corto”.
Los conservadores, indicó, ahora tienen cuatro años para aprobar una enmienda constitucional que prohíba el matrimonio entre personas del mismo sexo, detener el aborto y la investigación de células madre embriónicas y sobre todo, rehacer la Suprema Corte.
“Creo que ahora la Administración Bush necesita ser más agresiva en seguir esos valores y si no lo hace, creo que pagará el precio en cuatro años”, apuntó.
Dobson y varios conservadores cristianos más dijeron que creían que la aumentada mayoría de los republicanos en el Senado y la derrota del líder demócrata del Senado, Tom Daschle, les ayudaría a obtener aprobación para enmendar la Constitución para prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo y lograr el nombramiento de suficientes jueces conservadores de la Suprema Corte para invalidar el fallo Roe vs. Wade y otros casos sobre los derechos al aborto.
Aunque la campaña Bush cortejó asiduamente a los cristianos conservadores, el nivel exacto de su asistencia a las urnas aún no está claro. El argumento más fuerte de que los conservadores cristianos desempeñaron un papel decisivo en la elección se dio en Ohio, donde una medida para prohibir el matrimonio gay fue aprobada por un margen abrumador.
Los conservadores señalaron que la propuesta incrementó el número de conservadores que acudieron a las urnas y ayudó a Bush a ganar una victoria estrecha y crucial.
Sarah Chamberlain, vocera de la Republican Main Street Coalition, un grupo de moderados dentro del partido, argumentó que los moderados altamente visibles en asuntos sociales también desempeñaron un papel crítico en la campaña en Ohio y otras partes. “Francamente, tampoco hubiera sido electo sin nosotros y los conservadores necesitan recordar eso”, manifestó.