Luis Felipe Palacios
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Nicaragua adelanta una décima en la percepción de transparencia
Luis Felipe Palacios
Nicaragua obtuvo en el Índice de Percepción de Corrupción (CPI, por sus siglas en inglés) del 2004, una puntuación de 2.7 de un máximo de 10, ocupando el lugar número 97 entre 146 países evaluados, calificando en la categoría de países donde existe “un alto nivel de corrupción pública”, informó ayer el organismo cívico Ética y Transparencia.
En el 2003 Nicaragua tuvo una calificación de 2.6, en el 2002 de 2.5, y en el 2001 de 2.4, que refleja una tendencia a la mejora de una décima anual.
“Esta leve tendencia a la mejoría (0.1 anual por los últimos cuatro años), es estadísticamente insignificante, también es insuficiente y menor que lo que demandan los nicaragüenses de sus instituciones y funcionarios públicos”, dijo Roberto Courtney, director ejecutivo de Ética y Transparencia.
LOS “CULPABLES”
Courtney anotó que entre los factores que incidieron en la pobre percepción del país, está la partidarización del Poder Judicial y el Poder Electoral, negligencia en el accionar de la Asamblea Nacional y Contraloría General de la República, y contradicción en el propio Poder Ejecutivo.
“La Asamblea Nacional estuvo paralizada en su funcionamiento durante la mitad de este año, debido a los esfuerzos de la principal bancada (la liberal) de excarcelar al reo (Arnoldo) Alemán, la figura de la corrupción de la anterior administración”, dijo el funcionario.
Anotó que las investigaciones y resoluciones de la Contraloría, incluyendo la “enorme e injustificada discrecionalidad sobre qué casos tomar, sobre cuáles pronunciarme y en qué términos, están marcadas por una selectividad obediente a intereses y voluntades que restan legitimidad a su accionar”.
“En el tema del desempeño judicial, el país desaprovechó la oportunidad de generar una Ley de Carrera Judicial que lograra la independencia entre lo judicial y lo administrativo a lo interno del Poder Judicial, y la promoción de funcionarios basados exclusivamente en méritos y exámenes, al aprobarse una ley “peor es nada”, tal como lo señaló la Asociación de Jueces”, observó.
“El mismo Poder Ejecutivo, que impulsa casos judiciales contra personas señaladas de corrupción, se cobija en la inmunidad para no enfrentar acusaciones de delitos electorales, y casi tres años después, aún no cumple con sus obligaciones de informar pronta y verazmente al ente fiscalizador sobre sus gastos e ingresos electorales”, añadió.
POR DEBAJO DEL PROMEDIO
El índice, publicado por Transparencia Internacional, es el más reconocido sobre niveles de corrupción a nivel mundial.
Como región, Latinoamérica y el Caribe obtuvo la segunda peor calificación, después de África, con una nota promedio de 3.3 contra 2.8 que es el promedio de los países africanos.
Nicaragua, con 2.7 de un máximo de 10, tiene una calificación inferior no sólo al promedio de los países latinoamericanos y del Caribe, sino que incluso al average de la región africana.
Ética y Transparencia sugirió una serie de reformas a las instituciones del país, para que Nicaragua muestre avances significativos para mejorar su posición en el índice de percepción de corrupción en el mundo.
Transparencia Internacional, para medir el índice de corrupción en Nicaragua, utilizó encuestas sobre corrupción pública realizadas por 7 instituciones de gran credibilidad y confiabilidad, efectuados entre 2002 y 2004, con empresarios de alto nivel en compañías nacionales e internacionales, altos ejecutivos, expertos mundiales, analistas, periodistas, entre otros.