- “Me arrepiento”, fue lo único que dijo al juez el padre del menor asesinado cerca de Villa El Carmen
- Vecinos creen que “fuerza diabólica” poseyó a parricida
Fátima Tórrez González y Carlos Martínez Morán
“Me arrepiento, me dejé llevar por la locura”, fueron las únicas palabras que pronunció ayer Daniel Antonio Navarrete Chavarría, de 18 años, al terminar la audiencia preliminar en el Juzgado Segundo Penal de Audiencia, donde es acusado por haber matado a su hijo de nueve meses, Javier Antonio Mendoza Téllez.
El acusado llegó fuertemente custodiado de al menos diez agentes policiales. La audiencia se celebró casi al cerrar el Complejo Judicial de Nejapa, a las 5:00 p.m., donde le fue decretada la prisión preventiva.
La juez María Concepción Ugarte lo citó para el 18 de octubre a la segunda audiencia, donde decidirán si enfrentará juicio o no.
SOLICITAN ARRESTO DOMICILIAR
Marcio Quintero Matute, abogado defensor de Navarrete Chavarría, solicitó medidas cautelares alternas a la prisión, como arresto domiciliar, presentación periódicas y una caución económica, pero ninguna fue admitida, puesto que no fundamentó su petición.
La Fiscalía propuso siete testigos de cargo, entre ellos algunos peritos policiales, la madre del menor y otros familiares.
COMUNIDAD CONMOVIDA
La fría confesión de Navarrete Chavarría, quien narró cómo estranguló a su pequeño hijo para abandonarlo luego en un lugar montoso sobre el kilómetro 27 de la Carretera Vieja a León, ha causado conmoción en la comunidad Los Cedros, de donde es originario el parricida.
Los pobladores no se explican cómo es que un hombre tan joven y de oficio agricultor, pudo haber cometido tan horrendo crimen.
Los Cedros es una comunidad rural, con humildes viviendas, situada un kilómetro después de donde se encontró el cuerpo de la víctima.
¿FUERZA DIABÓLICA?
La mayoría de los pobladores del Los Cedros manifiestan que una fuerza diabólica pudo haber utilizado a Navarrete Chavarría, para cometer el crimen contra su propio hijo.
“A mí me causó mucho asombro y, créame, que todavía no logro entender cómo es que ese muchacho se metió a ese problema tan grande. Aquí es un lugar bien sano, y nunca había ocurrido semejante hecho. Ese muchacho no se metía con nadie”, dijo una de sus vecinas de aproximadamente 40 años.
Concepción del Socorro Chavarría Navarrete, madre del acusado no descarta también la posibilidad que su hijo haya estado poseído por el demonio. Manifestó que irá a la iglesia de la comunidad a orar por su hijo.
“Me duele en el alma la muerte de mi niñito, (su nieto), también tengo angustia por mi hijo que está en la cárcel. Me duele saber que él fue el que lo mató. Quisiera estar muerta, no existir para no tener que vivir esta situación tan horrible que siento en el pecho”, dijo con voz desesperada, la progenitora del acusado, llevándose sus manos a la cabeza.
Recordó que su Navarrete Chavarría era quien se encargaba de cambiar los pañales al tierno y hasta dormía con él, por lo que no se explica cuál fue el motivo que lo llevó a cometer el horrendo crimen.
CON CAUTELA EN LOS CEDROS
En Los Cedros, donde vivía Daniel Antonio Navarrete Chavarría, señalado de matar a su hijo, la mayoría de la gente se conoce y, por ello, se mostraron reservados al hablar sobre la tragedia del martes pasado. Sin embargo, desde que se conoció el crimen, el nombre del parricida ha sido la comidilla de los pobladores de esta comunidad.
Concepción del Socorro Chavarría Navarrete, madre del acusado, había sido detenida por la Policía de San Rafael del Sur, al momento de las investigaciones. Pero los investigadores determinaron que no tenía vinculación en el crimen, por lo que fue liberada.
El acusado aún no ha manifestado por qué mató a su hijo.
En la relación de los hechos que hace el Ministerio Público señala que la noche del crimen, Navarrete Chavarría salió con el niño en la bicicleta para dejarlo en casa de su ex mujer, Olivia del Carmen Mendoza Téllez, con quien tiene otro hijo.
Mendoza Téllez dijo que le había entregado al menor a su padre porque no podía mantener a los dos debido a que ella salía a vender cajetas de manera ambulante.
NO ESTABA ESCRITO
Según el dictamen del Instituto de Medicina Legal, la causa de la muerte del niño de nueve meses, Javier Antonio Mendoza Téllez, fue hemorragia intracraneal por politraumatismo contuso. El menor nunca fue inscrito por sus padres en el Registro Civil de las Personas de Villa El Carmen, por lo que no existe partida de nacimiento.